Tabla de contenido
1. Tipos de Agni
    1.1 Jatharagni
    1.2 Chitagni
    1.3 Bhutagni
    1.4 Sarvagni
2. Cómo acceder al elemento Akash con fuego
3. La estrecha relación entre el elemento fuego y el Akash
4. El significado del Arati (el ritual del fuego realizado ante una deidad)
5. El fuego en la cultura yóguica
6. Tocar el elemento fuego en tu interior

Sadhguru: En cualquier sociedad, solo pronunciar la palabra «fuego» en voz alta crea mucha emoción. El fuego suele percibirse como un peligro y lo es, si no se maneja adecuadamente. Veamos la dimensión elemental del fuego o Agni: sus manifestaciones, formas de conducirlo y, sobre todo, formas de dominarlo. Aunque entre los cinco elementos, el fuego representa la menor proporción en la composición del cuerpo humano, su influencia es tremenda. En muchos sentidos, el fuego representa la vida. Un indicador importante para saber si estás vivo o muerto es si el fuego sigue encendido en ti, o si tu cuerpo se ha enfriado. La vida en este planeta está impulsada, esencialmente, por energía solar. El Sol es una enorme bola de fuego que alimenta la vida en este planeta. De manera invariable, mientras cualquier máquina funciona, genera calor porque, fundamentalmente, el fuego es el combustible. Puedes llamarlo electricidad, gasolina, madera, carbón o cualquier otra cosa pero, en esencia, es el fuego lo que hace funcionar cualquier máquina, incluido tu cuerpo.

agni deva

En esta cultura, el elemento del fuego se personifica como Agni Deva, un dios de dos caras que cabalga sobre un carnero de fuego. Las dos caras son representaciones simbólicas del fuego como fuente y destructor de vida. Sin el fuego que arde en nuestro interior, no hay vida; pero, si no se tiene cuidado, el fuego puede descontrolarse rápidamente y consumirlo todo. Cuando quema nuestro cuerpo, se le llama cremación. Otro aspecto es que utilizamos el fuego para cocinar y consumir alimentos que de otro modo no serían comestibles o apetecibles para nosotros.

Tipos de Agni

N.° 1: Jatharagni

Hay muchas dimensiones del fuego, internamente y externamente. Veamos las tres formas de fuego que arden en nuestro interior. Uno es conocido como «Jatharagni». «Jathara» significa 'estómago' o 'proceso digestivo'. Sin un poco de fuego en la barriga, no se puede digerir lo que se come. Los alimentos funcionan como combustible que necesitas descomponer para liberar la energía que necesitas. Si el fuego digestivo está bien alimentado y bien provisto de combustible, se convierte también en fuego reproductor. Tanto la digestión como la reproducción dependen de Jatharagni.

#2 Chitagni

El segundo tipo de fuego interior se llama Chitagni. Es la dimensión de la mente y más allá. «Chitta» es una dimensión de inteligencia dentro de ti que trasciende las limitaciones de la forma física. Tu forma física es el resultado de tu memoria genética y kármica. En contraste, «chitta» es una dimensión de la inteligencia que no está contaminada por la memoria. El fuego de la inteligencia puede manifestarse en muchos niveles diferentes, siendo el intelecto el primer nivel de manifestación. Si nos fijamos en los diferentes fuegos de tu interior, solo si tu fuego digestivo va bien, el fuego reproductivo entrará en acción. Si no estás bien alimentado, los instintos reproductivos desaparecerán. Del mismo modo, si tu Chitagni no está razonablemente encendido, tu intelecto se volverá débil e ineficaz. Sin embargo, si tu Chitagni está encendido, se manifestará en forma de intelecto, aunque no estés en estado de acceder conscientemente a otras dimensiones de la inteligencia. Si tu Chitagni está ardiendo, perderás interés por la comida, la sexualidad y otros asuntos del cuerpo. En este contexto, lo que desafortunadamente se propaga como «renuncia», en realidad debería ser trascendencia.

Es importante que el fuego de la inteligencia arda en tu interior. Cuando solo arden en tu interior los fuegos físicos, pero no el fuego de la inteligencia, la vida puede volverse miserable y fea. Cuando hay demasiado Jatharagni y poco Chitagni, la gente hace las cosas más estúpidas.

#3 Bhutagni

La siguiente dimensión del fuego se denomina Bhutagni, el fuego elemental. Si tu fuego elemental está encendido, el circo del cuerpo y la mente no tendrá mucho sentido para ti. Tu interés y atención se desplazarán de las trivialidades del cuerpo y la mente a un aspecto más fundamental de la Creación: la fuente de la vida. Si te haces cargo de Jatharagni, tendrás un cuerpo sano y robusto. Si te haces cargo de tu Chitagni, tendrás una mente que podrás utilizar de muchas maneras. Si te haces cargo de tu Bhutagni, tendrás un dominio fundamental sobre el proceso de la vida.

Los límites del cuerpo son muy claros y limitados. Los límites de la mente son mayores. Por ejemplo, si sabes algo sobre otra parte del mundo, está dentro de los límites de tu mente. A medida que tus conocimientos se amplían, tus límites mentales pueden expandirse. Pero, si te vuelves consciente de la dimensión de Bhutagni o el fuego elemental, serás un ser ilimitado, porque el juego de los elementos está ocurriendo en toda la Creación.

#4 Sarvagni

Más allá de esto, hay algo llamado Sarvagni porque, según la ciencia moderna, la dimensión física de la existencia es inferior al 5%. Eso significa que, si conoces toda la dimensión física del universo, solo conoces el 5% de la existencia. Sarvagni toca la dimensión donde no hay elementos, donde no hay Creación tal y como la conoces o, dicho de otro modo, donde no hay naturaleza física.

Generalmente, un yogui que quiere acceder a la naturaleza de la vida no se interesará por Jatharagni, Chitagni y Bhutagni. Se centrará solo en Sarvagni, porque este es el fuego supremo; pero es un fuego frío. Jatharagni es un fuego muy evidente. Chitagni es menos evidente, pero está muy presente. Bhutagni no es tan visible para nada, pero está muy presente. Sarvagni apenas se siente, pero sin él no pasaría nada. Es el fuego fundamental y definitivo, que engloba a todos los demás fuegos.

Cómo acceder al elemento Akash con fuego

El fuego es el elemento más cercano al Akash o éter. La dimensión akáshica o etérica es más accesible cuando hay fuego, sobre todo si se utilizan determinados combustibles. En el sur de la India, utilizamos ghee o aceite de sésamo para las lámparas. Si ninguno está disponible, aceite de cacahuate o maní; si tampoco está disponible, aceite de coco. Estos fuegos basados en aceite tienen una cierta calidad. Tienen un punto de humo comparativamente más alto que otros combustibles. Por eso, si miras al borde de la llama —no debes mirar dentro de la llama—, la dimensión etérica está más disponible.

Siempre que quieras crear una atmósfera propicia, lo primero es encender una lámpara de aceite o ghee. Esto forma parte de la vida india. Y el combustible de la lámpara debe ser de un tipo determinado para obtener el máximo beneficio. Por lo general, las velas no tienen el mismo efecto, sobre todo cuando están hechas de cera química. Básicamente, lo que se intenta es hacer un fuego con un material que cree cierta aura a su alrededor, de modo que el Akash esté disponible. Con una lámpara de aceite, creas un campo akáshico del que tú y las demás personas en tu hogar pueden beneficiarse. Especialmente para los niños, las mujeres embarazadas, los enfermos y para la salud en general, es vital tener una lámpara de aceite encendida en casa. Tal fuego no solo mejora tu Jatharagni para una mayor salud y vigor del cuerpo, sino también el Chitagni y la disponibilidad de Akash.

La estrecha relación entre el elemento fuego y el Akash

En esta cultura, todo lo importante en la vida de la gente ocurría en torno al fuego. Sin fuego, no había culto, ni matrimonio, ni ningún acontecimiento significativo. En esta cultura se establecieron muchas manifestaciones y formas diferentes de utilizar el fuego, incluidos los fuegos de sacrificio como los homas y los havanas. El fuego hace más accesible el Akash o el éter. De todos los elementos de los que estamos hechos, el Akash es el más transparente y fluido. La tierra de mi cuerpo y la de tu cuerpo es fundamentalmente la misma, pero en cuanto a lo que contiene tu cuerpo y lo que contiene el mío, está claramente separada. El agua que hay dentro de ti y dentro de mí está separada; podría decirse que ahora mismo está guardada en recipientes diferentes. Pero el aire que respiramos no puede separarse. Se intercambia continuamente. El elemento fuego de lo que somos se comparte en mayor medida. El elemento akáshico es absolutamente compartido. Todos estamos en el mismo Akash. Si se potencia el elemento akáshico en cualquier atmósfera, se produce un cierto vínculo entre los seres humanos. Alrededor de un fuego, la unión y la comunicación aumentan enormemente, porque donde hay fuego, el elemento Akash se vuelve dominante.

El significado del Arati (el ritual del fuego ante una deidad)

Devotee taking fire aarti prasad

Pregunta: En la India, la gente hace Arati delante de un gurú, una foto de un dios o un ídolo. Entonces mueven las manos alrededor de la lámpara y luego se tocan los ojos o la cabeza con las manos. ¿Por qué hacen esto? ¿Cambia algo en el fuego después del Arati?

Sadhguru: No es que el fuego cambie, si cierta forma está irradiando cierta energía y tú no sabes o no tienes la capacidad de simplemente conectarte con ella, y quieres hacerlo, el fuego es un buen medio para unirlos a ambos. Como hemos estado diciendo, el fuego se ha utilizado de muchas maneras para crear lazos. En la India no hay boda sin fuego, porque se utiliza como vínculo para unir a la gente.

Ya sea física, emocional o espiritual, sin fuego no hay unión. Si una determinada forma, ya sea una imagen o una deidad, emana cierta energía, el fuego es un buen medio para volverse accesible a ella. Verás que si algunas personas se colocan en el santuario de Linga Bhairavi, hacen Arati con fuego para poder conectarse. No es que ella no vaya a conectar sin fuego —lo hará—, sino que se hace para que tú estés receptivo a ello. El Akash que rodea el fuego que se mueve alrededor de la deidad ha adquirido una cualidad de lo Divino. Así que, cuando esté a tu alcance, no pongas las manos en el fuego; toma el Akash que lo rodea y póntelo en los ojos, o en la parte superior de la cabeza, o en el corazón. Estás intentando tomar algún elemento de lo Divino para tu propio beneficio, tomarlo y hacerlo parte de ti mismo. Todo el proceso del Arati es un esfuerzo en esta dirección. Todas estas son cosas diferentes que pueden ayudar a una persona a desarrollar lentamente su propio fuego.

El fuego en la cultura yóguica

Se construyeron muchos templos para el fuego en todo el mundo. Si utilizas reverberaciones muy potentes en forma de mantras, el fuego toma esa forma aproximada y, de repente, sentirás que hay una cierta libertad y una liberación dentro de ti. En el sistema yóguico, hay varios procesos en los que no se enciende ningún fuego externo, sino que todos los fuegos encendidos están en el interior. Esto es lo que se oye desde la antigüedad, que los yoguis hacían «tapas». La palabra «tapa» significa 'calor' o 'fuego'. Así que estás generando tu propio fuego. La ayuda externa es necesaria cuando las posibilidades internas no son tan grandes, pero si se crean posibilidades internas, no se necesita ayuda externa.

Tocar el elemento fuego que llevas dentro

En resumen, aunque el fuego solo forma una pequeña parte de ti en términos de cantidad, en términos de calidad, es muy significativo por su naturaleza única. Tu capacidad para tocar el fuego es mínima. Al mismo tiempo, el fuego es el elemento al que eres más sensible. El fuego es un medio para crear la atmósfera para comunicarte, crear receptividad, trascender las limitaciones y tocar otra dimensión a la que puedes referirte como lo Divino o Dios, o como quieras llamar a la fuente de la Creación.