Sadhguru: Antes de intentar cualquier cosa que se considere un proceso místico, es muy importante estabilizar los cinco elementos fundamentales dentro de ti. Estos son conocidos como pancha bhutas o maha tatwas en la ciencia del yoga. El cuerpo, la Tierra misma, el universo y el cosmos, todo es solo un juego de cinco elementos. La composición del cuerpo es tal que la mayor parte de él es agua. Luego están la tierra, el aire, el fuego y el resto es akash o espacio etérico.

Cómo se comportan estos cinco elementos en tu interior lo determina casi todo. «Bhuta» significa ‘elemento’; «bhuta shuddhi» significa ‘liberarse de la mancha de los elementos’ o ‘limpiar los elementos’. Significa liberarse de la naturaleza física. La mayoría de los seres humanos están completamente sometidos a sus procesos fisiológicos y psicológicos. Nuestra fisiología es algo que hemos acumulado. Asimismo, todo el contenido de nuestro proceso psicológico se ha acumulado en forma de impresiones.

Entre estos dos procesos, se pierde por completo quién eres existencialmente, la naturaleza de tu ser. Si quieres acceder a dimensiones que todavía no están en tu experiencia, dimensiones que se consideran místicas, lo primero que tienes que hacer es empezar a limpiar los cinco elementos dentro de ti. Cuando los elementos son puros, conoces claramente la diferencia entre lo que es físico, lo que es psicológico y lo que es existencial.

Consejos para limpiar los cinco elementos

Agua

Entre los cinco elementos, el agua tiene la mayor importancia porque un porcentaje importante del cuerpo es agua. Necesitas cuidar lo suficiente el agua que consumes —no solo en cuanto a su pureza física, que no tenga bacterias, etcétera—, sino en cuanto a cómo conservas el agua y cómo la abordas. Hoy en día, hay pruebas científicas sustanciales de que un pensamiento, una emoción, un toque pueden cambiar la estructura molecular del agua y alterar en gran medida la forma en que el agua se comporta dentro de tu sistema.

El agua tiene un gran sentido de memoria. Todo lo que ocurre alrededor de un cuerpo de agua se almacena de alguna manera en las moléculas de agua. Podríamos llamarlo un computador fluido. No estás manejando una mercancía: estás manejando el material que hace la vida. El agua es vida. Es importante cómo la tratas antes de que entre en tu sistema.

Puedes mantener el agua en un recipiente metálico, preferiblemente de cobre o de una aleación de cobre, lavar el recipiente todos los días con una sustancia orgánica y mantener el agua en un lugar donde no le lleguen otros olores y sustancias, que haya suficiente espacio alrededor. Si haces esto y te acercas a ella sosteniendo el recipiente en tus manos con un sentido de gratitud y reverencia porque es un material que crea vida, y luego la consumes, verás que hará maravillas dentro de tu sistema. La salud y la ecuanimidad serán una consecuencia natural.

Tierra

La tierra sobre la que caminas tiene un sentido de inteligencia y memoria. Aunque vivas en una jungla de cemento, es importante mantener el contacto con la tierra sobre la que vives. Crea formas de permanecer en contacto con ella de alguna manera. Si tus manos y pies desnudos —en particular las palmas y las plantas— entran en contacto con la tierra a diario, se armonizará el proceso fisiológico de tu sistema.

La tierra sobre la que caminas tiene un sentido de inteligencia y memoria. Aunque vivas en una jungla de cemento, es importante mantener el contacto con la tierra sobre la que vives. Crea formas de permanecer en contacto con ella de alguna manera. Si tus manos y pies desnudos —en particular las palmas y las plantas— entran en contacto con la tierra a diario, se armonizará el proceso fisiológico de tu sistema.

Cómo te llega la comida, de qué manos te llega, cómo la comes, cómo la abordas, todas estas cosas son importantes. Por encima de todo, los alimentos que comes son vida. Otras formas entregan su vida para sostenernos. Si podemos comer con una enorme gratitud por todas las cosas vivas que entregan su vida para sostener la nuestra, la comida se comportará de forma muy diferente en tu interior.

Aire

Aunque el aire representa solo un pequeño porcentaje de la composición elemental de tu cuerpo, es el elemento más dinámico en cuanto a la transacción que ocurre minuto a minuto. Es bien sabido que el tipo de aire que respiras es importante, pero cómo respiras y con cuánta consciencia lo haces es igualmente importante.

Si estás en aire puro, es importante llevar la respiración a un estado dinámico con alguna actividad.

Especialmente para quienes viven en grandes ciudades, no siempre está en tus manos el tipo de aire que respiras; así que es bueno que, al menos durante unos minutos cada día, des un paseo por el parque, a lo largo de un lago o de un río, lo que esté a disponible para ti. Si tienes hijos, es importante que, al menos una vez al mes, los lleves lo suficientemente lejos de la ciudad, donde la naturaleza esté en un estado razonablemente puro, y que ellos puedan subir una pequeña colina, caminar por un bosque o bañarse en un río; estar en contacto con la naturaleza y hacer algo donde la respiración sea dinámica.

Esto no es solo por ejercicio aeróbico, sino porque hay un intercambio constante de aire entre lo de adentro y lo de afuera. La inteligencia misma del cuerpo se asegurará de que, cuando perciba que el aire es puro y vivo, la forma en que el cuerpo respire sea diferente. Con este intercambio de aire, se producirá una limpieza dentro del sistema. Si estás en aire puro, es importante llevar la respiración a un estado dinámico con alguna actividad. No es necesario realizar una actividad demasiado vigorosa; solo lo suficiente como para respirar ligeramente más profundo de lo normal durante un período de tiempo. Especialmente para los niños que están creciendo, esto es muy importante, porque mejora en gran medida la integridad y la fortaleza del cuerpo.

Si no puedes salir a diario, puedes realizar en casa una sencilla práctica yóguica llamada nadi shuddhi para limpiar la respiración.

Fuego

El fuego representa otra parte de tu composición elemental. ¿Qué tipo de fuego arde en tu interior? ¿Es el fuego de la codicia, el odio, la ira, el resentimiento, la lujuria, el amor o la compasión? Si limpias el elemento fuego, una vez más, tu bienestar físico y mental estará bien cuidado. Te conviertes en un ser ecuánime y exuberante. Un proceso sencillo que puedes hacer para limpiar el fuego que llevas dentro es recibir algo de luz solar cada día. Aunque hemos contaminado todos los demás elementos, afortunadamente, la luz del sol no se puede contaminar: ha permanecido pura. Aprovecha eso al máximo.

Si lo deseas, puedes encender un fuego con una sustancia orgánica, como paja o leña, sin ningún aceite, y situarte frente al fuego con las manos abiertas y los ojos abiertos durante tres minutos. Luego, párate con la espalda hacia él, exponiendo la columna vertebral durante tres minutos. Este proceso limpia tu aura y provoca una nueva sensación de resurgimiento en el sistema. Reaviva y reconecta el fuego interior con el fuego exterior. Esta es la base de todos los rituales orientales basados en el fuego.

Si no te resulta práctico tener un fuego, por lo menos enciende una lámpara con aceite vegetal o ghee y permanece cerca de esta lámpara. Primero, siéntate frente a la lámpara, luego date la vuelta y siéntate para que se reavive el elemento fuego dentro de ti.

Akash

La quinta y más expansiva dimensión de la composición elemental es el akash o espacio etérico. El akash tiene cierta inteligencia. La naturaleza, la cualidad y el poder de tu vida están determinados, en esencia, por el grado de acceso que tengas a la inteligencia akáshica. Solo hay una cantidad limitada de agua, aire, tierra y fuego, pero la dimensión akáshica es ilimitada. Si tu acceso a ella se amplía, tanto tu percepción como tu inteligencia crecerán.

Un proceso sencillo que puedes hacer para encontrar más acceso a la inteligencia akáshica es, después del amanecer, antes de que el sol cruce un ángulo de 30°, mira al cielo e inclínate ante el akash por mantenerte a ti y a este planeta en su lugar. Después de que el sol cruce los 30°, en algún momento del día, mira hacia arriba y vuelve a inclinarte. Dentro de los 40 minutos posteriores a la puesta del sol, mira al cielo y, una vez más, inclínate ante el espacio etérico que nos rodea y que mantiene todo en su lugar.

Si consigues que el akash coopere con tus energías vitales, la vida sucederá de forma mágica. Una inteligencia que nunca has creído posible se volverá tuya.

Nota del editor: Este artículo está basado en una charla de Sadhguru para el video «5 minutos para la exploración interior» que se creó para el Día Internacional del Yoga de 2015. (Aún no se ha traducido al español).