El miedo a la muerte y cómo superarlo

Sadhguru comparte una perspectiva refrescante sobre un tema que ha sido considerado tabú, pero que es de vital importancia en el mundo de hoy: la muerte. Él explica cómo el miedo a la muerte surge de no estar en contacto con la realidad.
Sadhguru Wisdom Article | The Fear of Death and How to Overcome It
 

¿Por qué se teme a la muerte? Un extracto de «La muerte: una historia desde adentro»  

Sadhguru: En muchas partes del mundo, a los niños se les dice que ni siquiera pronuncien la palabra «muerte» dentro de la casa, porque tienen la estúpida esperanza de que, si no pronuncian esta palabra, no entrará en la casa. Este miedo mórbido a la muerte no es natural. Tal vez la mayoría de la gente lo ha asumido, eso es diferente, pero el miedo no es un proceso natural. La muerte es un proceso natural. Si sucede la vida, entonces la muerte es natural. Tener miedo de algo natural no es natural. El miedo a la muerte ocurre, simplemente, porque no estamos en contacto con la realidad. El miedo a la muerte nos ha llegado porque nos hemos identificado profundamente con este cuerpo. Nuestra identificación con este cuerpo se ha vuelto tan fuerte porque no hemos explorado otras dimensiones. Si hubiéramos explorado otras dimensiones de experiencia, si nos hubiéramos establecido en otras dimensiones de experiencia, el cuerpo no sería un problema tan grande.  

Si sucede la vida, entonces la muerte es natural. Tener miedo de algo natural no es natural.

Hablas de tu cuerpo como si vinieras con él. No fue así. Solo lo acumulaste. Lo acumulaste mientras estabas en el útero de tu madre y continuaste acumulándolo después de tu nacimiento. De cualquier cosa que acumulemos, podemos decir: «Esto es mío». Pero no puedes decir: «Esto soy yo». Ahora, si tomo la taza de la que bebo agua y digo: «Esta es mi taza», tú pensarás: «Sadhguru parece tener algún problema. Pero, déjame escuchar un poco más; todos dicen que es sabio». Ahora bien, si después de un tiempo digo: «Esta taza soy yo», entonces definitivamente dirás: «Déjame huir de esta persona». Pero tú estás haciendo lo mismo con tu cuerpo; por eso creas un alboroto tan grande por desprenderte de él. Supongamos que, durante las siguientes semanas, comiste de más y acumulaste una gran cantidad de cuerpo; luego hiciste ejercicio y perdiste parte de él; a eso no lo llamas muerte. Acumulaste algo y lo devolviste. No es gran cosa. Estarías feliz y aliviado, no angustiado por eso. Debería ser lo mismo con la muerte. Lo que conoces como muerte es solo un poco de depuración. Con la edad, la carne está empezando a perder su vigor, por lo que necesita ser renovada. O devuelves lo que acumulaste con alegría o lo devuelves llorando. Esa es la opción que tienes. La muerte es como si cogieras una pala llena de tierra y la lanzaras hacia atrás. Pero, en lugar de eso, si miras esta pala llena de tierra y te apegas mucho a ella, llorarás como un niño cuando la tierra caiga de tu pala. Es como un niño que recogió una piedrita de algún lugar, llegó a casa y la perdió. Se le rompe el corazón. Llora inconsolablemente. Si todo lo que conoces es solo el cuerpo, entonces esto es lo que te sucederá. Pero si hubieras conocido en tu vida algo que es más que el cuerpo, entonces deshacerte de él no sería un gran problema para ti.

La muerte no es siniestra

Si observamos cómo hemos percibido y retratado a la muerte en la India, comprobarás que la muerte no es vista como algo siniestro. El aspecto oscuro de la muerte es la pérdida para los vivos. Si la gente pierde algo precioso para ellos —podrían ser cosas; podrían ser personas—, se derrumbarán. Es oscuridad solo para los vivos, pero la muerte misma siempre ha sido retratada como un gran acontecimiento en esta cultura. Es solo ahora que los indios están imitando a Occidente y caminan cabizbajos cuando muere alguien. 

Por encima de todo, hay historias maravillosas. Dice la leyenda que Shiva ha hecho del Maha Shmashan su morada terrenal y está esperando allí. Cada vez que alguien muere, baila para celebrarlo. ¿Qué clase de pervertido es para bailar y celebrar si muere alguien querido para mí? 

Miremos los aspectos fundamentales de la vida. En la experiencia de la mayoría de los seres humanos, la vida es solo su cuerpo, sus pensamientos y sus emociones. Si prestamos algo de atención a la naturaleza de nuestras vidas, podemos ver claramente que tanto el cuerpo como la mente son acumulaciones. Más allá de estas acumulaciones, está la vida. 

La pompa de jabón

Para usar una analogía: cuando eras niño y hacías una pompa de jabón, la burbuja era real, pero lo que había dentro de la burbuja era solo la misma atmósfera que hay en todas partes. Cuando la burbuja estallaba, caía una gota de agua jabonosa al suelo, pero, a dónde iba el contenido de la burbuja, nunca lo podías ver, porque es parte de todo. 

Esta es la naturaleza de la vida. Todo el cosmos es una masa viviente de vida. Cuando estalló la burbuja y se liberó este aire o esta vida que estaba atrapada en la burbuja, lo que está sucediendo del otro lado es mucho más grande que lo que puede suceder dentro de la trampa de lo físico. Shiva está riendo, cantando y bailando porque una vida fue liberada del bucle mortal. 

El miedo a la muerte: un condicionamiento social

Prasoon Joshi: Una vez, hubo una muerte en la familia y fui allí. Había un niño jugando y pasó por encima del cadáver, como si fuera una cosa puesta ahí. La gente lo alejó, pero el niño no se dio cuenta de por qué. ¿Es el miedo a la muerte un proceso condicionado? ¿Se nos inculca que deberíamos percibir el hecho de que alguien se ha ido como un evento tremendo o una calamidad?  

Sadhguru: Ver la muerte como una tragedia es una realidad física, mental, emocional y socialmente; no es una realidad existencial. Un niño es un brote de la vida; todavía no es un esclavo del condicionamiento social. Él incluso jugaría con los muertos; no le importaría. Pero, puesto que los adultos sienten que esto es inapropiado, intentarán condicionar al niño. Cuando muere alguien muy querido para ellos, la mayoría de la gente realmente siente como si fuera el fin del mundo. Pero, después de algún tiempo, lo aceptarán. 

Los niños no tienen este lapso de tiempo: lo aceptan rápidamente, porque están menos influenciados por lo que está sucediendo en la sociedad. La forma en que la sociedad maneja la muerte tiene una base puramente mental y emocional, lo que significa que es nuestra creación: podríamos hacerla de cualquier manera que queramos. Tal vez las llamadas «personas educadas» hayan renunciado a ello; de otro modo, si muere alguien en esta tierra, tocarán el tambor y harán una fiesta. No estoy tratando de menospreciar la pérdida que atraviesa una persona. Pero todos los factores mentales —tus pensamientos, tus emociones, tus opiniones y situaciones sociales— solo son relevantes hasta cierto punto. Existencialmente, lo que piensas, lo que sientes, lo que piensa tu sociedad, es absolutamente irrelevante. Es por eso que siempre posicionamos a Shiva, a quien consideramos como lo más alto, en el límite de la sociedad. Él siempre está en el campo de cremación. 

Este bucle mortal

Así es como comienza su vida todo yogui. Desde los ocho hasta los diecisiete años de edad, pasé una enorme cantidad de tiempo en los campos de cremación; simplemente me intrigaban. Solo me sentaba allí. La gente venía y prendía fuego al cuerpo. Ya sabes, la leña es cara, por lo que algunas personas quieren ahorrar en la madera. No sé si alguno de ustedes ha sido testigo de esto: cuando se incinera el cuerpo, lo primero que se quema es el cuello y, a menos que hayan puesto una gran cantidad de madera, invariablemente, el cráneo a medio quemar sale rodando. Esto sucede después de tres horas y media a cuatro horas. Para ese momento, no hay ningún pariente allí; todos se han ido al cabo de una hora o dos. Yo recogía los cráneos y los ponía de nuevo en la pira. 

Solo cuando te das cuenta de que eres mortal, surgirá el anhelo de saber lo que está más allá.

Todos hablaban de tantas cosas; yo quería verlo por mí mismo. Pasaba días y noches en el campo de cremación, sin ni siquiera saber por qué. Hoy, enviamos a aquellos que están seriamente en «el camino» al campo de cremación a pasar una cierta cantidad de tiempo allí, porque la mortalidad tiene que calar en ti. Debes entender la naturaleza esencial de tu vida. Solo cuando te das cuenta de que eres mortal, surgirá el anhelo de saber lo que está más allá. 

La muerte como una puerta a la iluminación

Sin lugar a dudas, la cualidad del último momento se convertirá en una cualidad importante de tus vidas futuras —si deseas tener vidas futuras—. Si quieres disolverte en lo Supremo, si quieres volverte uno con él, entonces no hay vida futura. Si puedes mantener tu consciencia en el momento en el que estás pasando de una dimensión de la vida a otra, de lo físico al más allá, eso es mukti, o liberación. Tú puedes alcanzarla. La gente me ha estado diciendo: «¿Vamos a disolvernos y convertirnos en nada? Sadhguru, no utilices esa terminología negativa; nos asusta». En su lugar podríamos decir: «Cuando alcances mukti, te convertirás en todo». 

Si puedes mantener tu consciencia en el momento en el que estás pasando de una dimensión de la vida a otra, de lo físico al más allá, eso es mukti, o liberación.

El cuerpo es un préstamo que tomaste de la Madre Tierra. Si has convertido esto en una vida bendecida, si realmente le has dado un uso total y viviste con gran dulzura en tu interior, entonces, cuando la Madre Tierra dice que es hora de devolver el préstamo, lo devolverás de buena gana. Y no hay intereses. Para quien paga el préstamo alegremente, se acabó, porque, cuando estás alegre, ser consciente es algo natural. Cuando eres consciente, estás en el camino de la liberación.