Lección de vida #1: mata las mentiras

Sadhguru: Solo dedica un minuto a identificar al menos una cosa en tu vida que no sea necesaria y mátala hoy. Cuando digo «matar», no empieces a pensar en tu jefe, suegra o vecino. Debes matar algo de ti que sea innecesario para tu vida. Algo como «Mataré mi ira» sería demasiado general y esto no es algo que puedas lograr con determinación: esto requiere consciencia.

Elige algo que puedas hacer y que sí harás. Así es como transformas tu vida: dando pequeños pasos.

Identifica algo específico sin lo cual estarías mejor, sobre lo cual puedas dar un paso concreto hoy, no importa cuán pequeño sea. Escoge una pequeña cosa específica que ya no harás más, pase lo que pase. «No me enojaré» sería una mentira, porque esto aún no está bajo tu control, pero podría ser algo como «No diré palabras de enojo».

Elige algo que puedas hacer y que sí harás. Así es como transformas tu vida: dando pequeños pasos. Pero debes hacerlo de verdad, no debería aparecer de nuevo. Si matas algo, debe quedar muerto. Si quieres avanzar hacia la verdad de la vida, tienes que reducir tu inversión en aquello que no es verdadero. Puede que no todo desaparezca de inmediato, pero debes reducirlo paso a paso.

Lección de vida #2: rompe el statu quo

Mira la vida en términos de lo que se puede cambiar y haz algo al respecto. Llorar por cosas que no puedes cambiar es una estrategia segura para permanecer en el statu quo. Al menos una vez al mes, cada día de luna llena, examina esto conscientemente e identifica una pequeña cosa sobre ti que quieras cambiar. Como «Cada vez antes de comer, dedicaré 10 segundos en agradecimiento por esta comida que se va a convertir en parte de mí». O «Cada vez que use algo que sea un elemento esencial de mi vida, como el suelo, el agua, el aire y todo lo demás que me rodea, ahorraré el 1 % de eso». O «Me aseguraré de poner en mi plato solo lo que pueda comer». Estas pequeñas cosas cambiarán tu vida y te diferenciarán.

Lección de vida #3: recuerda que eres mortal

Una cosa importante que todo ser humano tiene que hacer es estructurar su marco psicológico y emocional en torno al hecho más fundamental de su vida: su mortalidad. En este momento, se necesita toda una vida para que las personas comprendan que son mortales; necesitan un ataque cardíaco o la aparición de un bulto maligno en alguna parte que se los recuerde.

Eres mortal y el reloj está andando. De modo que no hay tiempo para la frustración, la depresión, la ansiedad, la ira o para cualquier disgusto en esta vida.

Necesitas celebrar y disfrutar cada momento de tu vida porque la vida no espera por ti ni por un momento. Si fueras inmortal, podrías disfrutar de cien años cada una de depresión, ansiedad, locura y miseria, y luego, en el aniversario 500, podrías volverte alegre. Pero ese no es el caso. Eres mortal y el reloj está andando. De modo que no hay tiempo para la frustración, la depresión, la ansiedad, la ira o para cualquier disgusto en esta vida.

En el ashram, siempre le digo a la gente: «No importa qué trabajo estés haciendo, todos los días debes meter los dedos en la tierra al menos durante una hora». Esto construirá una memoria física natural, una memoria corporal en ti de que eres mortal.

Lección de vida #4: elige vivir de forma inteligente

Dentro de ti, ¿es más agradable ser amoroso o estar enojado, ser odioso y celoso? ¿Cuál es una forma más inteligente de existir? Amoroso, ¿no es así? Todo lo que digo es: por favor, vive inteligentemente. Esto no es por el bien de alguien más. Es agradable y hermoso para ti. Crear un mundo amoroso no es un servicio que haces por otra persona. Es una forma inteligente de existir.

Puedes crear un mundo amoroso en todas y cada una de las actividades que realizas en tu vida. Crear un mundo amoroso no significa hacer más o menos de algo. Si vives tu vida constantemente enfocado en lo que quieres, incuestionablemente sucederá en tu entorno inmediato, y también comenzará a suceder en el entorno más amplio.

Lección de vida #5: determina la cualidad de tu vida

En muchos sentidos, la felicidad, la paz y el amor de la mayoría de las personas están hipotecados por la situación externa. Entonces, si el mercado de valores sube, eres feliz, si el mercado de valores baja, eres infeliz. Pero la cualidad de la vida no se trata de lo que te rodea. Nuestra capacidad para vivir con alegría aquí no depende del tamaño de la casa en la que vivamos o del automóvil que conduzcamos. Estas cosas hacen que tu vida sea cómoda y conveniente, pero la cualidad esencial de tu vida es cómo te encuentras dentro de ti mismo en este momento.

Vivir con alegría y paz no es nuevo para ti. Eras así de niño, ¿no es así? Entonces, no estoy hablando de llevarte al más allá, solo estoy hablando de comenzar desde el punto de partida de tu vida.

Lección de vida #6: hay inteligencia en la humildad

La diferencia entre un tonto y una persona inteligente es que una persona inteligente sabe lo tonta que es; un tonto no lo sabe. Darse cuenta de la estupidez de quién eres es una gran inteligencia. Cualquier cosa en esta existencia —un árbol, una brizna de hierba, un grano de arena, un solo átomo—, ¿entiendes alguna de estas cosas completamente? No. Cuando este es tu nivel de inteligencia y percepción, ¿cómo deberías caminar en el mundo? Suavemente, con un poco de humildad, respeto y amor por todo lo que te rodea. Si no con amor, al menos con asombro, porque no entiendes una maldita cosa en este mundo.

Si tan solo aprendes a caminar así, no te escaparás de un proceso espiritual. No necesitas ninguna enseñanza. Te sucederá de todas formas. Esta es la razón por la que, en las culturas orientales, siempre te inclinas ante cualquier cosa que veas, ya sea una roca, un animal o un ser humano. Tener reverencia hacia la tierra misma sobre la que caminas, hacia el aire que respiras, el agua que bebes, el alimento que comes, las personas con las que entras en contacto y todo lo demás que usas, incluyendo tu cuerpo y tu mente, es una forma de garantizar el éxito en todos los esfuerzos en los que participamos.

Lección de vida #7: no hay bueno ni malo

Tu mundo interior —si quieres llamarlo así— solo debería ser un reflejo de lo que hay a tu alrededor. Esto puede ser diametralmente opuesto a algunas teorías morales que dicen que lo exterior y lo interior no deben tocarse mutuamente porque, de otro modo, serías corrompido inmediatamente por todo a tu alrededor. Eso no es verdad. Lo que te rodea te corrompe solo cuando tienes opiniones acerca de todo.

Ver todo exactamente como es: esa es la manera de estar interiormente. Si ves algo distinto a lo que hay ahí, significa que estás contaminando el mundo con tus opiniones y prejuicios.

Ves una cosa como buena, otra cosa como mala. Te apegas a lo que consideras bueno. Tratas desesperadamente de evitar lo que consideras malo y, por supuesto, esto te dominará desde el interior. Esta no es la manera de ser. Ver todo exactamente como es: esa es la manera de estar interiormente. Si ves algo distinto a lo que hay ahí, significa que estás contaminando el mundo con tus opiniones y prejuicios.

La creación está hecha de forma que la veas tal como es, no para que la hagas de la manera en que quieres hacerla. Esta es una obscenidad que la humanidad está cometiendo sobre la creación del Creador. Una creación tan magnifica: ¿qué hay ahí para que tú hagas? Absórbela si puedes, nada más; e incluso eso no es tan simple porque la creación está fenomenalmente multiestratificada. Tantos fenómenos están sucediendo aquí mismo, uno dentro del otro, todos en un solo espacio, todos al tiempo.

Todo lo que piensas que es el pasado, todo lo que piensas que será el futuro, está justo aquí. Si ves todo tal como es, si la creación entera se refleja dentro tuyo, si puedes contener a la creación tal como es dentro de ti, te vuelves la fuente misma de la creación. Esa es la manera de ser, adentro y afuera.

Nota del editor
¿Te gustaría saber cómo mantenerte motivado en la vida? Mira este video en el que Sadhguru responde a esta pregunta y dice que cada ser humano debe aprovechar al máximo el breve tiempo que tiene.