¿Estancado en un ciclo kármico? Por qué la sadhana podría ser el medio para salir de él
«Cada momento de tu vida, sin importar lo que hagas o no, tu karma se está disolviendo», dice Sadhguru. Pero esta disolución gradual no es suficiente por sí sola. Mientras que el karma se resuelve a sí mismo naturalmente, el ritmo al que la mayoría de nosotros acumulamos karma, sobrepasa por mucho el que la vida puede eliminar por sí misma. Sin darnos cuenta, pasamos nuestras vidas con pagos atrasados. Con la sadhana es como cambias esa ecuación.

La prisión que construimos nosotros mismos

Sadhguru: El karma es la impresión acumulada de actividades pasadas, ya sea de pensamiento, de emoción o de acción física. La calidad del karma que acumulas no la determina solo la acción; también la moldea la intención con que la acción se realiza. En este mismo momento, la manera en la que piensas, sientes, entiendes y actúas es un profundo condicionamiento del pasado. Esto es karma.
El karma no es solo cautiverio; también es una protección. Es la base misma de tu existencia física. Si no hubiese sustancia kármica, no habría manera de arraigarte a lo físico. Si el cemento kármico desapareciera, tu cuerpo se desintegraría. Así que el karma no es tu enemigo, pero se ha convertido en una mansión de autoencarcelamiento. La ciencia del yoga no es para destruir tu karma, sino para desenredarte de él.
Cada momento de tu vida, sin importar lo que hagas o no, tu karma está disolviéndose. El proceso mismo de la vida disuelve el karma. Tienes una cierta cantidad de karma asignada, a la que se le llama prarabdha, y se está disolviendo por sí misma. El problema es que esa disolución puede solo suceder a determinado paso, mientras que la fábrica de karma lo produce a paso rápido, acumulándolo rápidamente.
Cuando permites que tus impresiones acumuladas te influyan, significa que estás permitiendo que tu ayer dictamine tu hoy. Una vez que estás dentro del ciclo kármico, los mismos patrones continuarán repitiéndose.
Atrapado dentro del mismo ciclo

El karma no es castigo y recompensa: es pegamento. El pegamento es maravilloso si sabes cómo usarlo. Imagina que te untas un pegamento mágico de la cabeza a los pies, y caminas por el mundo: todo lo que tocas se te pega. Acumulas karma dentro de ti, no a través de buenas o malas acciones, sino a través de intenciones confundidas y deseos limitados. En poco tiempo, te conviertes en una montaña de ti mismo.
¿Cómo puede uno desmantelar esta enorme montaña kármica? La respuesta es fácil: no intentes desmantelarla. Simplemente lávate el pegamento, y la montaña entera se desmantelará en un instante. Pero ¿cómo puedes remover este adhesivo?
Cuando te involucras en la sadhana, el karma se disuelve más rápidamente. Te elevas a ti mismo a un nivel más alto de consciencia, energía e intensidad, para que el karma fluya más rápidamente. Cuando el karma fluye rápidamente, no tiene tiempo para manifestarse físicamente. Si fluye rápidamente, lo que puede encontrar es manifestación sicológica. Pero, si es empujado con la suficiente fuerza y rapidez, solo encontrará manifestación energética. El propósito de la sadhana es terminar con el karma sin sufrir ninguna manifestación sicológica o física.
Hacer sadhana y, al mismo tiempo, recoger nuevo karma, es como correr sobre una caminadora: harás buen ejercicio, pero no irás a ningún lado. Necesitas desamarrar las cuerdas que te aprisionan.
De pasajero a piloto

Una vez que creas un poco de distancia entre tú y tu cuerpo, y entre tú y tu mente, tendrás una distancia entre tú y tu karma. Prácticas diarias sencillas como Isha Kriya y la meditación Milagro de la Mente, te recuerdan que hay mucho más de ti que solo tu cuerpo y tu mente.
Solo al limpiar el contenido kármico de tu cuerpo de energía comenzarás a moverte en una nueva dirección. En lugar de ser gobernado por tendencias, te conviertes en un ser consciente. Shambhavi es una herramienta fenomenal para distanciarte, no solo del karma, sino de su misma fuente. En esencia, tenemos como objetivo crear una energía lo suficientemente intensa como para que se deslice entre ti y aquello que has acumulado.
Shambhavi Mahamudra Kriya es significativa por esa razón. Remueve material kármico del sistema de energía y, por ende, cambia tu destino. Una vez que transformas el contenido del cuerpo de energía, los fundamentos de tu vida comienzan a alterarse. Ahora cuentas con gran empoderamiento para comenzar a marchar hacia la libertad.
Ahora mismo, tus energías se mueven de acuerdo con patrones predeterminados inconscientemente por impresiones pasadas. Shakti Chalana Kriya significa aprender a mover tu energías conscientemente, dirigiéndolas a donde sea que desees, en cualquier momento.
Shakti Chalana Kriya fortalece los 112 chakras que están dentro del sistema físico del cuerpo. Estos 112 chakras funcionan de acuerdo con el residuo kármico, o memoria pasada, dentro del sistema. Mantener este esqueleto kármico de forma vibrante te permite trascender tus limitaciones, pero no te vuelve completamente libre.
Cuando abordas el karma al nivel de la energía, el proceso es más profundo y más veloz, y acelera rápidamente el cambio sobre los otros niveles. Sobre todo, puede cambiar tu destino. Es un proceso iluminador de crear cierta distancia entre tú y tus dimensiones físicas mentales: un camino hacia la libertad.
Dar un paso afuera del campo
De esto se trata la sadhana diaria: de traer tus energías a un lugar donde estén iluminadas y equilibradas. Entonces, sea que cierres los ojos y te sientes o estés activo en el mundo, nada te enreda.
Shakti Chalana siempre se enseña junto con Shoonya. La meditación Shoonya es para llevarte a un lugar donde, si cierras los ojos, el mundo desaparece de tu experiencia. Shoonya es una dimensión que existe más allá de la naturaleza física. La meditación Shoonya es un punto de entrada hacia este espacio, disolviendo gentilmente el lazo con el mundo físico.
Shoonya significa «vacío» o, con más precisión, «la nada». Un manera todavía más apropiada de expresarlo es decir que es una «no-cosa».
Si mantienes tu Shakti Chalana Kriya y Shoonya de manera consistente, verás que sucederá una callada transformación sin esfuerzo alguno, porque tus energías comenzarán a moverse de una forma completamente diferente.
El cuerpo físico, el cuerpo mental y el cuerpo de energía contienen karma. Pero el cuerpo etéreo y el cuerpo de dicha están libres de cualquier sustancia kármica. Ya que son no físicos, existen más allá del reino de causa y efecto que gobierna la existencia física. Al dar un paso en lo no físico, sales de la dimensión misma donde opera el karma.
Ir a la raíz

El karma es una amalgama compleja de impresiones. Cada impresión que has adoptado a través de tus cinco sentidos se ha acumulado y ha creado tendencias, y estas tendencias son lo que llamas «tú».
Cualquier limitación, fortaleza o debilidad que tengas ahora mismo, no son tu naturaleza. Son la suma de las impresiones que has adoptado. Si quieres ser libre de la influencia de esta sustancia kármica, la base de tu experiencia debe volverse consciente.
El Karma Samyama es un proceso de llevar capas inconscientes de tu karma a tu naturaleza consciente. Cuando desentierras estas impresiones pasadas, su influencia sobre quien eres hoy disminuye cada vez más. Esta es una manera de establecer un camino hacia tu liberación.
Cuando atraviesas experiencias inconscientemente, sin importan cuántas veces sucedan, repetirás las mismas acciones. En Samyama, no te liberas del karma al nivel de la memoria, sino al nivel de la experiencia consciente de la energía. Cuando es una experiencia consciente, te transformará.


