Sonidos que desvelan la existencia

Sadhguru: La ciencia moderna está demostrando que toda la existencia es vibración. Donde hay vibración, hay sonido; por lo tanto, toda la existencia es una amalgama de sonidos. A partir de una comprensión muy profunda de lo que es el sonido, se han identificado algunos sonidos como llaves de acceso a la existencia. Si los pronuncias con la intensidad adecuada en el momento preciso de tu vida, estos sonidos pueden destrozar todas tus limitaciones y transportarte a diferentes dimensiones de existencia y experiencia.

«Shiva» y «Shambho» son dos de esas llaves. Se supone que debes usarlas para abrirte a ti mismo/a. Hazlos tu aliento vital, para que el sonido esté constantemente vivo dentro de ti. Si te surge el más mínimo momento de vulnerabilidad, el sonido te abrirá; algo completamente nuevo sucederá.

Cuando dices «Shambho» o «Shiva», no estás pidiendo ayuda. Decir «Shambho» cada vez que te duelen las rodillas, ese no es el propósito. Los devotos de Shiva siempre invocaban a Shiva diciendo: «Shiva», por favor, destrúyeme».

Shiva no te salvará

Es posible que hayas visto el panel de Akka Mahadevi en Dhyanalinga. La plegaria de Akka a Shiva fue esta: «Shiva, cuando tenga mucha hambre y consiga un bocado de comida, antes de llevármelo a la boca, deja que se resbale y caiga en el barro, y antes de agacharme a recogerlo, deja que venga un perro y se lo lleve. Si estoy escalando una montaña, deja que mis pies resbalen, déjame caer y deja que mi cabeza se rompa». Así es como debes expresar «Shambho».

Shiva está constantemente esperando un solo momento de vulnerabilidad en ti: un momento en el que pueda abrirte y simplemente disolverte.

Esto lo podrás observar temprano por la mañana en las orillas del Ganges, cómo la gente se mete en el agua helada e inmediatamente grita: «¡Shiva, Shiva, Shiva!». Pero cuando se dan un baño caliente, tararean la melodía de una película. Mételos en agua fría y, de repente, el nombre de Shiva estará en sus labios. Esto no tiene que ver con Shiva, tiene que ver con la supervivencia. Y cuando buscas sobrevivir, estás invocando al ser equivocado por completo.

Shiva no busca maneras de ayudarte a sobrevivir. Shiva está constantemente esperando un solo momento de vulnerabilidad en ti: un momento en el que pueda abrirte y simplemente disolverte.

Cuando digas «Shambho», dilo con la intención de disolverte con ese sonido, no para convertirte en algo a través de él, para comprar una vivienda nueva o para casar a tu hija/o. Esa no es la razón para decir «Shiva». Sería como usar una nave espacial para viajar al pueblo vecino, cuando simplemente puedes llegar a pie. Pero si tu intención es ir a Marte o más allá, una nave espacial es el vehículo adecuado. Usarla para ir al pueblo vecino es simplemente una tontería.

Disolverse en la nada

Cuando dices «Shiva», estás buscando la disolución porque «Shi-Va» significa «aquello que no es». Apunta a la dicha de lo no creado: el éxtasis de no ser creado. Eso es lo que significa Shiva. Conocerás el éxtasis, solo cuando la persona que eres se rompa. Cada momento de éxtasis que, hasta ahora, has conocido ha sucedido solo cuando la persona que eres se ha roto por alguna razón. Cuando seas tú mismo de manera firme, nunca experimentarás el éxtasis ni la dicha.

Cuando dices «Shiva», estás buscando la disolución porque «Shi-Va» significa «aquello que no es».

«Shiva Shambho» debe estar continuamente y de forma sencilla, como tu respiración. No lo estamos llamando, estamos tratando de resonar con Shiva. No estamos esperando a que Shiva venga y nos dé algo; queremos ser como Shiva. Así que utilizamos un sonido que nos ayuda a reverberar como lo hace Shiva. Aunque tu voz resuene como lo hace un solo mechón de su cabello, sucederán cosas extraordinarias.

El sonido es una realidad física y, de todos los sonidos, «Shi–Va» es el más cercano a la nada. Lo pronunciamos para acercarnos cada vez más a la nada.

Es mi deseo y mi bendición que no dejes pasar esto. Lo único que se necesita es que todo lo que tienes —tu cuerpo, tu mente y tus sentidos— se enfoque en una sola cosa. No puedes vincularte con nada a menos que haya un gancho emocional de por medio.

La devoción no es una práctica

Si alguien te dice que te enfoques en otra persona, en menos de un minuto te encontrarás pensando «¿Qué hay que mirar?». Pero si te enamoras de esa persona, tu mente no necesita instrucciones para quedarse. Estás emocionalmente enganchado/a, y la mente simplemente se queda ahí. Te tienes que enganchar emocionalmente, a esto se le llama devoción.

La devoción no significa ir a un templo, a una iglesia, o a una mezquita para realizar rituales, eso es desesperación. La devoción significa que te has despojado de ti mismo/a, y esto solo puede ocurrir cuando estás involucrado/a con algo de manera profunda e intensa.

No intentes practicar la devoción como una disciplina, no funcionará. Simplemente involúcrate con todo: el aire que respiras, la tierra sobre la cual caminas, la gente a tu alrededor, las montañas. Involúcrate con todo lo que tienes. Si hay devoción, las cosas sucederán.

La devoción no significa ir a un templo, a una iglesia, o a una mezquita para realizar rituales, eso es desesperación. La devoción significa que te has despojado de ti mismo/a.

La devoción es una dimensión diferente a la inteligencia, porque es incluyente. El intelecto siempre es excluyente. «Shiva» significa aquello que no es; «aquello que no es» es absolutamente incluyente. Es dentro de la inclusividad de «aquello que no es» que la creación ha surgido aquí y allá. Esta es una posibilidad tremenda.