En Guru Purnima, el 29 de julio de 2007, un grupo de buscadores se reunió con Sadhguru para un satsang cerca del lago Manasarovar durante la segunda edición de las Caminatas Sagradas a Kailash Manasarovar. Habían cruzado la imponente vastedad de la meseta tibetana para llegar a este lago de una belleza casi de otro mundo. El monte Kailash se alzaba a lo lejos. Había llegado el día más sagrado que un buscador podría pasar con un gurú. Sadhguru habló sobre el amor, sobre su propio gurú y sobre su sensación de que Shiva —a quien llama su compañero— no era de este mundo.