El sonido como karma y el poder de la palabra

Sadhguru: La palabra «kriya» significa acción interna. Para la mayoría de los seres humanos, la expresión del sonido o «nada» (que significa sonido, tono o vibración) no es kriya, sino karma: una acción externa.

El sonido es la base misma de la existencia; es el fundamento mismo de la estructura cósmica. Y aun así, los sonidos que usamos en el habla, en la música y en todo lo demás funcionan como una acción externa, como un proceso kármico.

En el sur de la India hay un dicho maravilloso: «Sea cual sea el karma que genere otra persona, con solo hablar de ello, se convierte en tuyo». Si alguien comete un asesinato, cualquiera sea el impacto kármico de un acto tan violento, simplemente con hablar de ello, podría convertirse en tuyo. Es en este contexto que la sociedad se educó para hablar de aquello que resulta agradable para uno mismo y para quienes nos rodean.

El sonido es la base misma de la existencia; es el fundamento mismo de la estructura cósmica.

La diferencia entre la moralidad y la consciencia

Las cosas desagradables no se barren bajo la alfombra, uno sigue siendo consciente de ellas; pero la vida no tiene por qué consistir en evitar estas cosas. La vida debería ser una búsqueda de lo agradable, no una búsqueda de evitar lo desagradable.

Esta es la diferencia fundamental entre la consciencia y la moralidad. La moralidad indica «no hagas»: cómo evitar lo desagradable. La consciencia no significa ni siquiera buscar lo agradable, sino crearlo. Si haces ciertas cosas, se forma una estructura agradable dentro de ti y a tu alrededor. Si haces otras ciertas cosas, se manifestarán estructuras y patrones desagradables dentro de ti y a tu alrededor.

La kriya como arquitectura del núcleo más interno

La kriya es una acción para manifestar conscientemente la estructura más interna del ser, más allá de lo físico y lo psicológico. Esto es lo que significa «kriya»: realizar aquel acto que impacta al núcleo más interno, o realizar aquel acto que impacta en quién realmente eres, no en lo que has acumulado.

La estructura psicológica está formada por lo que has acumulado. La estructura fisiológica está formada por lo que has acumulado del exterior. La labor de la kriya es darle conscientemente la estructura adecuada al núcleo más interno, a la vida misma, al ser.

La kriya es una acción para manifestar conscientemente la estructura más interna del ser, más allá de lo físico y lo psicológico.

¿Y cuál sería la estructura definitiva? La única estructura que tiene sentido para el núcleo más interno es aquella que lleva a la liberación definitiva, porque todas las distorsiones de la vida provienen de la capa externa que hemos acumulado, no del núcleo interno de quienes somos.

La fortaleza matemática del sonido

Cuando preguntas si podemos practicar kriya yoga emitiendo o escuchando sonidos, nos referimos al sonido, no a la música. La música es simplemente una determinada disposición de sonidos. Las notas en sí no cambian; solo su disposición se modifica constantemente, en diversas permutaciones y combinaciones.

Hay veintidós shrutis. Una shruti es una micronota. De las siete notas que la mayoría de la gente conoce —las cuales están relacionadas con los siete colores y los siete chakras dentro del sistema—, las veintidós shrutis son las micronotas que existen entre esas notas.

Los números que componen las proporciones en la cadena son múltiplos de los números primos uno, dos, tres y cinco, que también representan los cuatro elementos, sin contar el espacio. Estas veintidós shrutis, unificadas por estos números primos, forman un patrón que es una fortaleza por sí mismo.

Toda la creación es una fortaleza de sonido.

Para entenderlo mejor: un músico clásico indio no canta piezas preestablecidas. Comienzan con un raga —un patrón básico—, y sobre él, dependiendo de la habilidad de los músicos, construyen toda una fortaleza. Esta fortaleza tiene una base matemática. La ciencia moderna nos dice que todo en el universo puede reducirse a una estructura matemática: las matemáticas son la columna vertebral, el plan de la existencia.

Por eso, cuando se interpreta música clásica india, verás a la gente contando con los dedos, tratando de seguir la estructura que el músico va construyendo. No se trata solo de la estética; se trata de las matemáticas.

Estructuras sonoras que transforman el sistema humano

Lo que este tipo de música construye son estructuras existenciales. En otras palabras, al usar la música de una manera específica, puedes cambiar la estructura misma de quién eres. La estructura fisiológica y psicológica puede transformarse.

Por ejemplo, si creamos una estructura matemática de amor, compasión, éxtasis o dolor mediante la pronunciación de los sonidos adecuados, incluso sin palabras, simplemente a través del uso del sonido, surgen en una persona lágrimas de amor, compasión, éxtasis o dolor.

Existen leyendas fenomenales del pasado: historias de sabios y videntes de este país. Por ejemplo, se dice que Tirunavukkarasar abrió la puerta de un templo cantando ciertos cánticos. Al pronunciar los sonidos correctos, abrió las puertas del templo.

Del mismo modo, existen relatos legendarios sobre Tansen y su gurú Haridas, quienes podían encender lámparas cantando un raga en particular. Podían generar calor en el sistema a través del sonido, algo que sabemos que es posible mediante la práctica del yoga. Independientemente del clima, con solo emitir un sonido, uno puede empezar a sudar.

La sudoración es solo una manifestación física. La realidad más profunda es que tanto ushna como sheeta (calor y frío) pueden generarse en el sistema a través del sonido. El idioma español no capta del todo esta distinción, por lo que se utilizan los términos «calor» y «frío» como aproximaciones.

Al usar la música de una manera específica, puedes cambiar la estructura misma de quién eres.

Diferentes sonidos representan estaciones diferentes. En el calendario tamil hay seis estaciones, cada una de dos meses de duración, y a cada estación le corresponde un raga.

Entonces, ¿el hecho de emitir sonidos, escuchar música o interactuar con la música de determinada manera puede convertirse en kriya yoga? En este momento, estás emitiendo sonidos como karma, como una manifestación externa. Lo mismo puede convertirse en una manifestación interna, creando un formato interior para tu propia liberación.

Los Cantos de Vairagya y cómo trascender el karma

Los Cantos de Vairagya son cinco manifestaciones de esto. Se basan en un intento de clasificar a la humanidad en cinco tipos a grandes rasgos, que reflejan los cinco elementos, los cinco dhatus y muchos otros aspectos o parámetros sobre los que se sustenta la creación. Toda la creación es una fortaleza de sonido.

Al escuchar estos cinco mantras, observa a qué patrón de sonidos responde mejor tu sistema y, a continuación, deja que tu sistema se impregne de él. Estos sonidos se han madurado hasta alcanzar un cierto nivel de integridad. En lugar de «maduración», también podríamos decir «consagración».

Estos sonidos consagrados crean, de manera natural, un patrón poderoso. Si este patrón se convierte en tu patrón, desarrollarás una estructura fisiológica y psicológica integrada con una estructura kármica muy porosa.

Con una estructura kármica porosa, tu memoria del pasado puede utilizarse de forma selectiva; no interfiere ni tiñe tu percepción. Por eso se llama vairagya. La palabra «raga» significa, en esencia, «color», y «vairagya» significa «lo que está más allá del color». Ir más allá del color es también ir más allá del karma, porque el karma es una especie de color.

Cuando logres un estado en el que tu visión no esté teñida, cuando tu inteligencia sea transparente, es entonces cuando tu inteligencia te conducirá hacia la liberación. Eso es lo que significa «vairagya».

Con una estructura kármica porosa, tu memoria del pasado puede utilizarse de forma selectiva.

Escuchar con todo el cuerpo

Entonces, ¿la música puede ser kriya yoga? Sin duda, puede transformarse en una kriya si el oyente tiene una cierta calidad. La calidad de la música no solo depende del músico, sino también del público, de la agudeza con la que escuchan. Si tu escucha se agudiza mucho, no solo tus tímpanos, sino cada célula de tu cuerpo vibrará.

La cobra es vista como la máxima expresión de percepción porque mantiene sus «oídos» pegados al suelo. Una serpiente es sorda a los tonos y no tiene un mecanismo auditivo convencional, pero lo oye todo porque apoya todo su cuerpo contra el suelo y escucha. Todo lo que ocurre en este planeta, la serpiente lo percibe —al menos en la medida necesaria para su supervivencia—, porque todo su cuerpo está a la escucha.

Si la totalidad de tu cuerpo puede escuchar de esa misma manera, lo que es mero entretenimiento definitivamente puede convertirse en kriya yoga.