La misma práctica, diferente combustible: no todos los espacios son iguales
¿Por qué la experiencia de una misma práctica resulta mucho más profunda en algunos lugares que en otros? Sadhguru explica cómo el entorno puede influir en la calidad de tu sadhana.

P: Namaskaram, Sadhguru. Cuando practico yoga y meditación en casa, por muy concentrado e intenso que esté, parece que la profundidad que experimento al observar la respiración tiene un límite. En un espacio consagrado, cambia mucho y mi experiencia se amplía, pero aún así parece limitada. Sin embargo, cuando estoy en tu presencia, en un darshan o en un evento público, la observación de la respiración se produce de una manera completamente diferente. ¿Por qué la misma práctica se vuelve mucho más intensa en ciertos espacios o en tu presencia?
Sadhguru: Creo que necesitas cambiar de residencia. En general, creo que el lugar donde nuestra vida funciona mejor es el que deberíamos llamar «hogar». Las prácticas están diseñadas para funcionar casi en cualquier lugar; no solamente en un sitio concreto. La respiración humana está diseñada para funcionar estés donde estés.
Pero incluso si vas al Kailash, o a cualquier lugar a una altitud similar, te quedarás sin aliento. Sigues siendo capaz de respirar, solo que no estás lo suficientemente en forma como para respirar con facilidad allí. Las personas que viven allí respiran con bastante facilidad. Yo respiro allí con bastante facilidad. Del mismo modo, hay lugares que se adaptan mejor a distintos tipos de actividades. ¿Significa eso que esas prácticas no funcionan en otros sitios? Sí que funcionan, solo que depende de las condiciones.

En la actualidad, la mayoría de las gasolineras ofrecen combustible con un contenido de etanol de entre el 10 y el 15 por ciento, mientras que algunas siguen vendiendo gasolina pura. Si eres un conductor de cierto tipo, no solo eliges gasolina pura, sino que también te fijas en el índice de octano: 87, 89, 93. Yo siempre conduzco mi moto con gasolina de 100 octanos.
Incluso cuando éramos jóvenes y no teníamos mucho dinero, el precio de la gasolina de 100 octanos era casi diez veces superior al de la gasolina normal. Pero siempre que podíamos afrontarlo, llenábamos el tanque con gasolina de 100 octanos y salíamos, porque la máquina entera funcionaba diferente.
Probablemente eso es lo que deberías hacer: siempre que puedas, ven aquí a practicar tu sadhana. Es como tener combustible de 100 octanos en el tanque. Pero si eres exigente y quieres combustible de 100 octanos todo el tiempo, entonces la respuesta está en cambiar de residencia.
No se trata simplemente de si hay suficiente oxígeno en tu casa; estoy seguro de que lo hay. Es que los espacios consagrados ofrecen cierta ventaja. Elevan un poco la vida. Si tienes tus propios resortes, realmente volarás. De lo contrario, aunque seas un sapo, un espacio consagrado te elevará un poco. Y si eres ese sapo especial, puede que te conviertas en príncipe.
Cuando vienes aquí, quizá lo haces con una intención, y así las cosas funcionan mejor. El lugar tiene su valor como espacio consagrado: es de 100 octanos. Pero el conductor tiene que ser bueno de todos modos.
Una cosa importante es que, de alguna manera, tu hogar debería estar consagrado, al menos un poco.


