P: Sadhguru, vivo en Estados Unidos desde 1994, pero soy originaria de Himachal Pradesh. Es un lugar precioso y me gustaría volver a vivir allí, pero a mi esposo no le interesa volver. ¿Qué tan importante es el lugar donde vivimos?

Sadhguru: El lugar en sí no es tan importante. Depende de lo que quieras hacer allí. Si, por ejemplo, cultivar manzanas es importante para ti, tienes que mudarte allí. Si lo que estás haciendo aquí es importante para ti, deberías quedarte. No tengo ningún sentido de la nacionalidad, pero aun así, la mayor parte de mis actividades se desarrollan en la India porque es allí donde soy más efectivo. Si me das diez dólares, sobre todo en Tamil Nadu, haré un trabajo que vale cien dólares. Elijo trabajar en el lugar donde sea más efectivo, porque la vida de uno es solo por un determinado período de tiempo y una determinada cantidad de energía.

El tiempo y la energía son recursos limitados. Tu vida será tan efectiva como el uso que les des. Por lo tanto, es lógico que quieras trabajar en un lugar donde puedas tener el mayor impacto posible; de lo contrario, tu tiempo y tu energía se desperdiciarán. Eso es lo que debes tener en cuenta. No se trata de la nación.

La elección del lugar donde vivir depende de lo que quieras hacer y de dónde estés más cómoda. No se trata de cuál es el mejor lugar.

Algún día, tendremos que superar la idea de nación. ¡Qué idea tan tonta! Alguien traza una línea y eso se vuelve inmensamente importante. Estas fronteras solo han cobrado importancia debido a la gran desigualdad que existe en el mundo. Si no existiera la desigualdad, si, por ejemplo, México y Estados Unidos tuvieran el mismo nivel de prosperidad económica y bienestar, ¿estaría un lado vigilando las fronteras con armas, alambre de púas y todo eso, y estaría el otro lado cavando túneles para llegar aquí? No. Cualquiera podría ir en la dirección que quisiera; a nadie le importaría. Pero es posible que, en el transcurso de nuestra vida, no lleguemos a ver la eliminación de las fronteras nacionales. A Europa le ha ido relativamente bien, pero parece que están empezando a distanciarse de la Unión Europea porque aquellos que tienen no quieren compartir con los que no tienen.

Si haces que la economía sea inclusiva, las fuerzas armadas del planeta se volverán innecesarias. Ya no habrá nada por lo que luchar. A lo largo de la historia, la mayoría de las guerras se han librado por fines económicos. Por supuesto, algunas personas lucharon por sus dioses, pero el resto siempre lo hizo por los recursos y la prosperidad económica.

Dónde vivir depende de lo que quieras hacer y de dónde estés más cómoda. No se trata de cuál es el mejor lugar. No hay un mejor lugar. Los que están allá quieren venir aquí. Los que están aquí quieren ir allá. Cuando estabas en la India, estabas desesperada por venir a Estados Unidos. Ahora que estás aquí, deseas desesperadamente volver allí. Siempre faltará algo.

Haz lo que quieras; de todos modos, ya tienes una manera de sufrirlo. Yo diría que cambies eso primero, para que, ya sea que estés en Estados Unidos, en la India o en Tombuctú, vivas feliz de todos modos. Haz que eso suceda. Después de eso, ve adonde te lleve la vida. Si eres feliz, ¿qué importa dónde estés?