Pregunta: Guruji, en el Gita está escrito que todos hemos venido aquí con un propósito particular. ¿Tú crees eso? Y si es así, ¿cómo cumple uno el propósito de la vida?

La falsedad del «propósito dado por Dios»

Sadhguru: Este cosmos parece no tener límites. Ni los científicos ni los llamados hombres de Dios saben dónde empieza ni dónde acaba. En este cosmos aparentemente infinito, nuestro sistema solar no es más que un minúsculo punto. Dentro de él, el planeta Tierra no es más que un micropunto. En él, tu estado es un supermicropunto. En él, tú piensas que eres alguien grande a quien Dios le ha dado un propósito especial.

Esta es la esencia misma del ego humano: «Dios me dio un propósito». Mira la historia de este mundo. Cada vez que alguien dijo: «Dios me dijo que hiciera esto», se producían terribles tragedias. Solo trajo consigo muerte y destrucción.

Este es un problema humano terrible: creemos que Dios nos ha asignado a cada uno un propósito individual. La vida tiene su propósito. La vida es un propósito en sí misma. ¿Has visto algo más magnífico que la vida en el universo conocido?

Has sido traído a este planeta ¿y ahora estás aquí, queriendo que Dios te dé empleo?

Todavía no conocemos ni siquiera un átomo en su totalidad. Sabemos cómo utilizarlo, sabemos cómo romperlo, sabemos cómo fabricar una bomba con él, pero aún no sabemos qué es. Esta es la naturaleza de la Creación. Y aun así tenemos una visión tan grandiosa de nosotros mismos que pensamos: «La fuente de la Creación me ha dado un propósito». ¿Qué es ese propósito? «Tengo que construir mi propia casa». Incluso la hormiga está construyendo su propia casa. ¿Piensas que es un propósito dado por Dios?

La vida es el propósito

No. La vida es un propósito en sí misma, si la vives en toda su plenitud. Si solo vives como un cuerpo físico, ¿qué es lo que conoces? Comer, dormir, reproducirte y morir, nada más. ¿Hay algo malo es eso? No hay nada malo, solo limitado.

Si te adentras en tu mundo mental, parece una expansión, pero ¿qué harás con tu mente? Tu mente funciona únicamente a partir de los datos limitados que posees. Por mucho que sepas —incluso si leyeras todas las bibliotecas del planeta—, lo que sabes sigue siendo insignificante en el contexto de la Creación.

Así que lo que puedes hacer con tu cuerpo y tu mente es muy limitado: es básicamente supervivencia. ¿La supervivencia está mal? No, debes sobrevivir. Pero la naturaleza del ser humano es tal que nunca se conformará solo con la supervivencia. Quiere hacer otra cosa, pero no sabe qué. Así que nos inventamos este tipo de historia: «Dios me ha dado un propósito».

La vida es un propósito en sí misma. No hay ningún propósito más importante.

¿Qué es ese propósito? La vida. ¿Has creado tú esta vida? No. Lo que sea que te haya dado esta vida, no sabes cómo, dónde ni de dónde: nada.

¿No es esta vida el mayor regalo que tienes? Además de esto, ¿también necesitas un trabajo? El propósito es como un trabajo. ¿Así que estás esperando que el Creador te dé un empleo? Se te ha dado una vida fantástica y una inteligencia para vivirla.

La posibilidad humana

Para todas las criaturas, la naturaleza ha trazado dos líneas entre las cuales viven y mueren. Si comparamos un tigre con otro, tal vez haya un diez por ciento de diferencias en su personalidad. Pero si comparamos a un hombre con otro, pueden existir diferencias del noventa por ciento, ya que solo el diez por ciento se basa en el instinto natural del ser humano; el resto lo puedes moldear de cualquier manera que quieras.

Hay gente que intentará moldearte; puede que no te guste su molde. Tú quieres moldearte a ti mismo de cualquier manera que desees. Lo haces de forma consciente o inconsciente.

Incapaces de lidiar con la confusión, las personas han inventado un propósito otorgado por Dios. Hay muchísimas personas que creen que Dios les ha dicho que, si te hacen ciertas cosas, Él los llevará al cielo y les dará un montón de regalos. Los propósitos dados por Dios son extremadamente peligrosos para la humanidad.

La fuente de la Creación —o puedes llamarlo Dios, si quieres— te ha dado este cuerpo, que es el mecanismo más complejo y sofisticado en este planeta. El cerebro humano es el más evolucionado de todas las especies en este planeta.

Has sido traído a este planeta ¿y ahora estás aquí, esperando que Dios te dé trabajo? Nadie te dijo que Dios te haya dado un propósito. Se ha concedido la vida, y este es el acontecimiento más grandioso en el universo conocido.

La vida es lo más grandioso, y tú eres eso. Pero eso no es suficiente para ti; necesitas un propósito. La vida es un propósito en sí misma. No hay mayor propósito. El proceso de la vida es la culminación de lo que está sucediendo aquí. Sea cual sea la dirección en la que vayas, hay belleza por todas partes.

Puedes ser funcionario público; desempeña tu trabajo con gran alegría y saca algo provechoso de ello. Una persona puede ser artista, cantar, bailar o seguir un camino espiritual, cerrar los ojos y nunca abrirlos. Pero cualquiera puede alcanzar algo satisfactorio y maravilloso, si hace lo que está haciendo con absoluto involucramiento.

El secreto del Payasam de Sitamma

Debo contarte algo: ¿has oído hablar del Payasam de Sitamma? El Payasam de Sitamma es una versión en miniatura del Bhagavad Gita.

El Payasam de Sitamma se hizo muy famoso en el ashram. Todos decían: «El payasam de Sitamma es divino. Ella tiene manos divinas, nadie sabe hacer un payasam como este». La reputación del payasam de Sitamma se extendió.

Hagas lo que hagas, sea simple o complejo, si te dedicas a ello con todo tu ser, algo hermoso sucederá.

Ya sabes que hoy en día hay muchas empresas emergentes en el país, y una de ellas —que contaba con unos cuantos millones de dólares de inversión— estaba buscando una idea. Entonces se dieron cuenta de que, si lograban fabricar un payasam con la misma calidad que el de Sitamma y lo lanzaban al mercado internacional, podrían convertirse en una empresa unicornio.

Así que enviaron a unos agentes a Akshaya —nuestra cocina— como voluntarios. Así que este espía de la empresa se coló en secreto para observar cómo Sitamma prepara su «veneno»: cuáles son los ingredientes, cómo lo hace y cuántos minutos se cocina cada parte; lo anotó todo.

Entonces volvieron y realizaron mil intentos, pero ninguno de ellos quedó como el payasam de Sitamma. Finalmente, se rindieron. Vinieron y le preguntaron a Sitamma: «¿Cómo haces esto? Hemos probado mil variedades, pero no resultan como tu payasam. ¿Cuál es el secreto?».

Ella los miró y dijo: «Bueno, yo me entrego a ello por completo».

Eso es todo. Hagas lo que hagas, sea simple o complejo, si te dedicas a ello con todo tu ser, algo hermoso sucederá. Ese es el propósito para ti.

Así que hice una declaración: «El payasam de Sitamma es un mini Bhagavad Gita».

Krishna y el guerrero renuente

En cierto modo, eso es lo que Krishna intentaba decirle a Arjuna: «Idiota, eres un guerrero en pleno campo de batalla, en una lucha sangrienta; no actúes como un santo».

Arjuna no tenía problema en matar: ya había matado a miles. Su conflicto era solo por tener que matar a su abuelo, a su maestro y a sus primos. Entonces Krishna dijo: «No puedes matar a estas pocas personas, ¿pero matarás a otras miles de personas sin ningún problema?».

Arjuna dijo: «Pero, ¿cómo voy a matar a toda esta gente y sentarme en el trono?».

«No hay garantía de que los mates; ellos también podrían matarte. Aunque yo esté de pie aquí, ellos no son personas corrientes; también son guerreros».

El hecho de que alguien a quien consideras divino esté a tu lado no significa que vayas a ganar. Entonces Krishna dijo: «Estás en el campo de batalla; solo lucha. O ganarás, o encontrarás cierta satisfacción luchando sin vacilar como un guerrero».

Es como el payasam de Sitamma: entrégate con todo tu ser a lo que sea que estés haciendo. Algo maravilloso resultará de ello.

Payasam: un postre líquido tradicional del sur de la India, que suele elaborarse con ingredientes como arroz, leche, azúcar mascabado o lentejas, y que se prepara a menudo para ocasiones festivas.