Pregunta: Namaskaram, Sadhguru, mencionaste que tú u otra persona solo puede intervenir después de la muerte si la capa kármica se ha vuelto realmente delgada. Pero antes dijiste que cualquiera que se siente contigo no volverá en otra vida. Ahora estoy un poco preocupado, ¿vas a incumplir tu promesa?

La vida: estrecha o expansiva

Sadhguru: Ahora, ¡tú eres una especie de discípulo! En lugar de decirme: «Sadhguru, la haré tan delgada como tú quieras o necesites», me preguntas: «Sadhguru, ¿me lo prometes y no te echarás atrás?».

El problema es que la gente se ha tomado su experiencia individual de la vida demasiado en serio. No comprenden que esta experiencia individual existe por la pura magnanimidad de la creación, nada más. El enchufe se puede desconectar en cualquier momento. Un virus o cualquier otro acontecimiento y desapareces. Hoy estás bien; mañana puedes ya no estar.

Así de frágil es tu existencia individual. Al mismo tiempo, está construida de tal modo que puede durar y persistir. La persistencia de esta vida individual depende simplemente de cuán identificada esté con su yo individual y de las estructuras fundamentales que la conforman.

Si captas solo una pequeña parte de la vida y te identificas con ella, quedarás limitado a esa parte.

Esencialmente eres una vida, luego un cuerpo y, por último, un poco de una mente. A partir de esta combinación, te conviertes en una persona. Al convertirte en una persona, acumulas muchas cosas en el mundo: un hogar, una familia, todo tipo de accesorios. Incluso tienes un gurú. Pero, en esencia, eres un pedazo de vida.

Cuando se trata del cuerpo, podemos decir: «Este es mi cuerpo, ese es tu cuerpo». Cuando se trata de la estructura de nuestra mente, podemos decir: «Esta es mi mente; esa es tu mente». Pero cuando se trata de la vida, no existe tal cosa como mi vida y tu vida. Es un único gran fenómeno de la vida sucediendo. Puedes capturar un poco y reclamarlo como tuyo, o puedes mejorar continuamente el volumen de la vida. Solo puedes mejorarlo si no te identificas con lo poco que has acumulado.

Lo poco que has acumulado se basa en una variedad de parámetros: el privilegio del nacimiento y, posteriormente, el desarrollo del cuerpo, la mente y las actividades. Si esta vida se convierte en algo más depende de muchas cosas. Si captas solo una pequeña parte de la vida y te identificas con eso, quedarás limitado a esa parte.

La promesa del buscador

Pensé que eras un auténtico buscador espiritual, así que te dije: «Si te sientas conmigo, esto es para ti». ¿Vas a incumplir tu promesa de que eres un buscador? Si eres un buscador, eso significa que siempre estás buscando: no te identificas únicamente con lo que tienes.

Si eso es así y esta vida sigue expandiéndose, la estructura kármica se vuelve cada vez más delgada. Si realmente permites que se expanda, se volverá endeble. Te dije que si la hacías muy delgada y endeble, me resultaría fácil. Pero ahora me obligas a cumplir mi promesa: «No importa, Sadhguru, soy grueso como una pared, pero lo prometiste».

No estoy incumpliendo mi promesa. Déjame explicarte el proceso. Después de eso, puedes elegir si quieres ser grueso o delgado. Creo que esta pregunta surge porque eres un poco duro de cabeza, y «duro» significa fuerte, ya sabes.

La naturaleza de la nuez

La nuez más común en el Centro de Yoga Isha es el cacahuate; no dije popular, sino común. El cacahuate no es realmente un fruto seco, sino una legumbre. Pero como crece en la tierra y necesita cierta protección, la naturaleza le dio una cáscara. Con esa cáscara, pretende ser una nuez, igual que tú. En realidad no es una nuez, pero actúa como tal. La mayoría de la gente pasa toda su vida comportándose como un auténtico demente.

La muerte rompe la nuez. La cáscara se rompe, y el cuerpo físico y la mente se separan. Pero queda una capa interna de protección: la fina piel parecida al papel que recubre el cacahuate, llamada «testa». Esto es muy importante.

Mientras esta capa permanezca intacta, aunque la cáscara exterior se rompa, la nuez podrá germinar, convertirse en planta y multiplicarse. Si dejas la piel, una nuez puede germinar y dar lugar a muchas, y esas muchas repiten el proceso y se convierten en muchas más.

La muerte rompe la nuez. La cáscara se rompe, y el cuerpo físico y la mente se separan. Pero queda una capa interna de protección.

Lo que te prometí es que, cuando llegue el momento, quitaré esta capa para ti. Si estás bien empapado y la capa se vuelve realmente delgada, podemos quitarla fácilmente. Si no, tendré que usar mis uñas para quitarla a la fuerza. Eso va a doler. La elección es tuya.

Una vez que se retira esta capa delgada, la nuez sigue ahí, pero ya no puede germinar. Ya que es una planta dicotiledónea, se divide en dos y, después de eso, no puede germinar. La mecánica fundamental del rebrote se elimina simplemente pelando esta delgada capa.

Estar sentado comparado con estar 

Dije: «Si te sientas conmigo un momento»; no significa que solo vinieras, te sentaras aquí y te marcharas. Quizás «sentarse» no era la palabra adecuada; quizás debería haber dicho «estate conmigo» en su lugar. Creía que si estabas aquí, estabas conmigo, porque así soy yo. Cuando estoy aquí contigo, estoy aquí contigo. Creí que también eras así, por lo que te dije: «Si te sientas conmigo». Entonces vienes y te sientas ahí pensando: «Bueno, me senté. ¿Qué pasó?». ¿Qué puedo hacer yo?

No voy a incumplir mi palabra. Si realmente te sientas conmigo, si realmente estás conmigo por un momento, se activa un mecanismo para que la cáscara se desprenda de forma natural. Que se desprenda sin esfuerzo o con dolor depende de ti, pero se desprenderá.

Aún así, la nuez seguirá ahí. No puede germinar, pero permanece ahí. Esta es la promesa que hice y la cumpliré. Pero pensé que elevaríamos tus aspiraciones más allá de simplemente no germinar.

Más allá del no germinar: la disolución en sí misma

Si lo haces mientras estás vivo, es lo más fantástico que hay. Pero digamos que trabajaste en ello; se aflojó, pero aún así no pudiste disolverlo. En eso, mueres. Cuando recién acabas de morir, ahí la disolución completa es una buena posibilidad.

La disolución no se producirá sin cierta cooperación. Si me dejas disolverte o si solo me dejas quitarte la cáscara para que no puedas germinar y te tomes tu tiempo para disolverte, depende de ti. Te lo prometí y lo cumpliré.

No pienses solamente en cómo te liberarás. Piensa también en cómo puedes esforzarte con mayor determinación para reducir el trabajo de tu gurú.

Ahora estoy mejorando mi promesa, no echándome atrás. No se trata solo de asegurarnos de que no germine: la disolución en sí misma puede llevarse a cabo si tan solo estás en modo de cooperación. Si eres como una roca y quieres disolverte, te llevará un millón de años. Pero si te vuelves dulce como el azúcar, o al menos como la sal, podemos disolverte en cuestión de minutos.

No pienses solamente en cómo te liberarás. Piensa también en cómo puedes esforzarte con mayor determinación para reducir el trabajo de tu gurú. Si así es como eres, entonces hay maneras de acelerar tu sadhana.