Algo que podemos hacer para que el planeta se regenere a sí mismo
Durante la pandemia de Covid-19 en 2020, Sadhguru respondió a una pregunta que cada día cobra más actualidad: ¿En qué nos debemos enfocar para evitar la catástrofe ecológica a la que los humanos estamos llevando al planeta? Dice Sadhguru que el cambio climático no va a desaparecer solo porque tengamos una infección viral (o sigamos involucrándonos en guerras). Lee la solución que propone y de la cual todos podemos ser parte.

Pregunta: Los peligros inmediatos del coronavirus están eclipsando la otra crisis de enormes proporciones a la que nos enfrentamos: el cambio climático. ¿Cuál es el aspecto más importante en el que debemos enfocarnos ahora mismo para evitar una catástrofe ecológica y humanitaria?
Sadhguru: En este momento, hay que enfocarse en romper la cadena de infecciones por COVID-19; de lo contrario, esto podría convertirse en un problema masivo para la humanidad. Pero, en nuestra preocupación por el coronavirus, no debemos olvidar los otros problemas que tenemos, en particular el del cambio climático. El cambio climático es un problema que no desaparecerá solo porque tengamos una infección viral. El cambio climático es como una infección viral para el planeta mismo y el virus somos nosotros. Durante mucho tiempo, hemos infestado este planeta de tal manera que, poco a poco, le estamos quitando la vida. La gente de todo el mundo está aterrorizada por este coronavirus. Pero todas las demás criaturas de este planeta —cada planta, cada gusano, insecto, pájaro, animal— todas ellas están aterrorizadas por el «virus» humano. Muchas criaturas se han extinguido; muchas otras están en vías de extinción.
Noventa y nueve centímetros: la base de toda la vida
Existen diferentes formas de entender y abordar el cambio climático. Como parte del movimiento Planeta Consciente, intento enfocar la atención en el aspecto más importante para rejuvenecer este planeta: el suelo.
Todo lo que ves como vida en este planeta, incluidos gusanos, insectos, pájaros, animales, vida vegetal y nosotros mismos, ocurre en tan solo noventa y nueve centímetros de perfil de suelo. El verdadero daño se está produciendo en estos noventa y nueve centímetros de capa superficial del suelo, que sustenta toda la vida que conocemos. Desde una hormiga hasta un elefante, todo depende de ella. Aquí es donde se desarrolla la máxima vida y aquí es donde se está produciendo el máximo daño. Hay muchos otros problemas de los que somos fuente: contaminación atmosférica, del agua, acústica, etcétera. Pero, en solo una semana de encierro, la contaminación del aire casi ha desaparecido. La contaminación de los ríos o los cuerpos de agua es un problema importante, pero basta una ley estricta para solucionarlo en cuestión de pocos años. Si dejas de echar contaminantes al río, en una temporada de inundaciones se limpiará solo. Pero, si dañas el suelo, tardarás uno o dos siglos en recuperarlo. No puedes dañar el suelo y vivir bien por purificar el aire. No puedes dañar el suelo y pensar que tendrás mucha agua disponible para ti en el mundo. En el mundo, estos noventa y nueve centímetros de suelo contienen ocho veces más agua que todos los lagos, estanques y ríos juntos. El suelo necesita un cierto nivel de contenido orgánico, solo entonces retiene el agua.
Lo más importante es asegurarse de que el suelo sea orgánicamente rico y sano. Si haces esta única cosa, el planeta será capaz de regenerarse por sí mismo y, en gran medida, podremos gestionar los demás problemas.

Suelo rico, vida rica
Podríamos debatir interminablemente sobre el asunto, pero, si queremos una acción orientada a la solución, esta es la forma de actuar. Estoy intentando que muchas fuerzas importantes del mundo —personas influyentes y diversas organizaciones— formen parte del movimiento Planeta Consciente y enfoquen la atención en estos noventa y nueve centímetros. Debemos asegurarnos de que se detenga la desertificación.
La desertificación significa que transformamos el suelo rico en arena, porque succionamos todo el contenido orgánico del suelo. Una vez que hay desertificación, revertirla y rejuvenecer el suelo podría llevar cientos de años. La degradación del suelo se está produciendo rápidamente: el 25% del suelo de la India y el 42% del de Tamil Nadu se consideran improductivos. Todas ellas eran tierras muy fértiles y ricas, pero hoy avanzan hacia la desertificación.
Se pueden utilizar tecnologías para limitar los daños, pero la solución es que la mayor cantidad posible de suelo del planeta se vuelva rico en materia orgánica. Cómo reponer el contenido orgánico es una obviedad; solo hay dos fuentes: los desechos animales y las hojas de los árboles y otras plantas. Cuando el suelo vuelva a estar bajo sombra, comenzará la actividad orgánica. Solo tienes que cavar el suelo, de 20 hasta 23 centímetros, donde no hay sombra, y ver su condición. Después, excava el suelo donde haya muchos árboles o en un bosque y verás que el suelo es rico y está lleno de vida. El suelo es el hábitat en el que prosperan millones de vidas. Las plantas y los animales prosperan cuando el suelo es rico.
Si no queremos alterar el equilibrio del planeta y que no sea favorable para el florecimiento de las civilizaciones humanas, tenemos que detener la degradación del suelo. ¿Por qué no florecieron grandes civilizaciones, por ejemplo, en el desierto de Kalahari? Sencillamente porque el suelo no es rico, así de simple. Una vez que se pierde la riqueza del suelo, has desamparado el planeta en muchos sentidos.
Para más información sobre el movimiento Planeta Consciente, visita: consciousplanet.org/es



