Nishchala tattvam: crear una intención inquebrantable

Sadhguru examina el significado de la intención inquebrantable y explica lo que Adi Shankaracharya quiso decir cuando expresó: «Nishchalatattve jeevanmukti», en su famoso Bhaja Govindam.
Nishchala Tattvam: Creating An Unwavering Intention
 

Sadhguru: Un proceso espiritual es para quemar las raíces mismas del animal en ti y crear una situación para el florecimiento de lo Divino. Es posible que uno no pueda ver inmediatamente el fruto de esa semilla y esfuerzo. Una mala hierba florece en pocos días, pero, si quieres que un árbol de coco florezca, tarda seis años. Solo un tonto impaciente que no sabe cómo funciona la vida arrancará un árbol de coco en el cuarto año pensando que no está produciendo nada. Si realmente quieres producir algo que valga la pena, lleva tiempo. Pero, si la semilla es correcta y la forma en que la nutrimos es buena, el fruto está destinado a suceder, no hay duda al respecto.

¿Qué es la espiritualidad?

La palabra «espiritualidad» es una de las palabras más corrompidas en el planeta. Se ha utilizado y mal utilizado en un millón de maneras diferentes, en gran parte por ignorancia y muchas veces por falta de escrúpulos. Debido a este mal uso, ha generado tal nivel de confusión y duda en las mentes de las personas sobre si realmente vale la pena o no. Ha creado una sensación fenomenal de incertidumbre. Incluso después de recorrer el camino durante muchos años, la gente tiene dudas porque ha habido tanta ambigüedad y tal nivel de malentendido.

Podemos pensar en la espiritualidad, pero el pensamiento nunca puede ser espiritual.

Lo que sea que pensemos en nuestra mente no puede ser espiritual. No puedes tener un pensamiento espiritual. Ya sea que pienses en Dios, en el cielo o en la liberación, eso no es un pensamiento espiritual. El pensamiento es esencialmente psicológico, no hay nada espiritual en él. Podemos pensar en la espiritualidad, pero el pensamiento nunca puede ser espiritual. Es como decir que tengo un dedo meñique espiritual. El dedo es simplemente físico. Solo puede ser físico. Tal vez he hecho lo físico en mí de tal manera que mi dedo meñique y todo mi cuerpo se han convertido en un pasaje propicio para un proceso espiritual, pero aún así no es espiritual. Es un buen dedo meñique físico. Puede ser un obstáculo o puede ser una puerta, pero es físico.

Lo físico no está en contra de lo espiritual. Solo porque tenemos un cuerpo físico estamos pensando en otra dimensión. De lo contrario, nunca surgiría. Si no existiéramos aquí físicamente, la necesidad de un proceso espiritual nunca habría surgido en ninguna parte. Así, lo físico es en cierto modo el fundamento de lo espiritual, pero lo físico nunca puede volverse espiritual. Del mismo modo, lo psicológico y lo emocional nunca pueden volverse espirituales. Son dimensiones diferentes de la vida, no hay nada bueno ni malo en ellos. Todo depende de cómo los utilices. Podemos usar este cuerpo como una barrera y una trampa o podemos usar este cuerpo como un pasaje. Del mismo modo, podemos utilizar esta mente como una máquina de fabricar miseria o podemos utilizarla como una oportunidad para una posibilidad espiritual. Pero la mente, el cuerpo y la emoción no pueden ser espirituales.

Cuando decimos espiritual, estamos hablando de una dimensión que no es física, que no pertenece a este plano. Si lo único que buscamos es paz mental, eso no es espiritualidad. La gente habla de paz espiritual. No existe tal cosa. La paz es de lo físico y lo mental. Puedes perturbar lo físico y lo psicológico, pero no puedes perturbar lo que no es ninguna de estas dos cosas. Ni busca la paz ni la necesita.

La barrera muy bien elaborada

El mecanismo integrado de cuerpo, mente, emoción y energía física, juntos, ha creado lo que llamas tu «yo» físico. Aunque este mecanismo integrado y el resto de la existencia es el mismo material, debido a su integridad y a la forma en que está construido, parece absolutamente individual en este momento; tan perfectamente individual que no puedes creer que esto y aquello puedan ser uno. Todo lo que es esta creación, es solo los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio. Los mismos cinco elementos se han convertido en una amalgama tan fantástica y se han convertido en un ser humano. Es solo el juego de estos cinco elementos, pero el juego está tan bellamente construido que no necesita recurrir a nada. Es tan completo por sí mismo que empezamos a cuestionar la existencia misma del creador. Eso significa que es realmente perfecto. Si no pudiera funcionar sin una oración matutina y vespertina cada día, no seria una creación perfecta. Esto es tan perfecto que puedes olvidar al creador. Eso es un verdadero elogio de la maravillosa pieza de creación que es.

Incluso si soplas burbujas en el aire, el interior y el exterior de la burbuja es el mismo material, pero aun así sigue teniendo una identidad propia. Esta naturaleza individual es justo así. El interior es el mismo material que el exterior, pero solo hay una pequeña barrera muy bien elaborada, una barrera tan bien elaborada que no puedes ver dónde está. Cualquiera que sea la forma en que lo mires, parece que no hay barrera, pero hay una barrera clara entre el individuo y el resto. No importa lo mucho que lo intentes, sigue estando ahí; le dices a alguien que lo amas, pero, al momento siguiente, estás pensando: «¿Está bien este tipo?». Es del mismo material. Agua dentro del agua, aire dentro del aire, barro dentro del barro, pero la distinción está tan bellamente elaborada que no puedes entender cómo.

Atención inquebrantable

Si queremos conocer las complejidades de este mecanismo humano, es un camino. Si solo queremos cruzar la barrera, es otro camino. Pero quien no cruza nunca conocerá. Para quien no rompe las barreras, no hay posibilidad de conocer. Primero hay que romper la barrera, luego conocer, lo cual es un proceso mucho más largo. Pero, si solo quieres disfrutar de la libertad y la dicha de cruzar la barrera, es mucho más simple que conocer porque conocer requiere mucho más. Para romper la barrera, todo lo que se necesita es una dimensión intensa hacia cualquier cosa. Esto no es posible para las personas que son «multitarea». Esa es una palabra muy común hoy en día.

Las personas que son multitarea van en cinco direcciones diferentes al mismo tiempo. Alguien que va en cinco direcciones diferentes, obviamente, no va a ninguna parte. Hará muchas cosas, en un contexto social puede que la gente lo aplauda, pero no se moverá ni un centímetro dentro de sí mismo. No me refiero a la multitarea tal y como hablan de ella las empresas. Lo que ocurre es que la gente está constantemente cambiando. Están constantemente pastando por todas partes. Los animales que pastan no van a ninguna parte. El estómago se llena, pero no vas a ninguna parte. Esa es siempre la cualidad del pastoreo.

Si uno quiere ir a algún lugar, uno tiene que dedicarse a una sola cosa. La verdad o lo divino no necesita tu ayuda. Sucederá sin ti. Lo que pasa es que te lo puedes negar a ti mismo. Las personas llevan una cantidad enorme de castigo, dolor y sufrimiento sobre sí mismas, no necesariamente debido a una vida comprometida con el mal. Su vida puede estar comprometida con el bienestar espiritual, pero cada día eligen y vuelven a elegir. Siguen desestabilizándose a sí mismas al desprenderse de una cosa y caer en otra constantemente. Nos traeremos enormes problemas a nosotros mismos si no permitimos que la vida se forme a sí misma, si seguimos perturbando lo que está tomando forma. Cada vez que eliges y des-eliges, distorsionas el curso de tu destino. Tal vez des-eliges el camino en el que estás por alguna situación que experimentas como frustrante. Pero, incluso si dentro de unas horas vuelves a estar de vuelta, al des-elegirte por unas horas, has desestabilizado la formación y el curso de tu destino.

Para aquel que es inquebrantable en su intención, la liberación no le puede ser negada.

Una mente decidida, una mente cuya elección es permanente, permitirá que el destino fluya de la manera que tú has elegido. Si crees que algo vale la pena, no debería haber vuelta atrás. Si vale la pena, ese único punto no debería cambiar. En el camino vendrán muchas cosas y habrá muchos desafíos. Si uno tiene que pasar con éxito por todas estas cosas, se necesita ese único punto inalterable.

A esto se refiere Adi Shankara cuando dice: «Nishchala tattve jeevanmukti». Para quien es inquebrantable en su intención, la liberación no le puede ser negada. Si no hay nishchala tattvam, no hay mukti; solo habrá caos. Se necesita nishchala tattvam. De lo contrario, no trascenderás tus limitaciones ni los obstáculos que se presenten: cada obstáculo parecerá una montaña imposible.

 

Si el objetivo estuviera fijo, si no hubiera otro camino y eso fuera lo único, la gente nunca pensaría que algo es imposible. Siempre estarían esforzándose por la posibilidad. Eso es lo que un buscador espiritual debe hacer. Eso es lo primero y más importante que debes hacer: establecer un punto firme tal, que esta única cosa no es cambiable. Si no cedes en esto, el resto de la vida se organiza detrás de ti, no delante de ti como un obstáculo. La vida se organizará detrás de ti y te apoyará en todo momento. Tus facultades, tu energía, el mundo entero se organizará detrás de ti porque tienes nishchala tattvam.

Nota del editor: Las meditaciones «El poder de crear»  para la paz, el amor, la salud y el éxito (también conocidas como «Chit Shakti») permiten que cada uno de nosotros se convierta en su propio alquimista, dándonos el poder de transformar en realidad nuestros deseos más preciados. Disponible en Isha Downloads y en la app Sadhguru (solo en inglés; pronto estarán disponibles en español).