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Reflexiones Místicas: de Khajuraho a Udaipur

¿Qué significa experimentar a Bharat (la India) a través de ojos místicos? Del 11 al 20 de marzo de 2026, Reflexiones Místicas («Mystic Musings») —un programa íntimo diseñado y conducido por Sadhguru— se propuso precisamente eso: guiar a los participantes a través del profundo legado espiritual de la tierra india y su arraigada cultura de la devoción.

ArticleJun 11, 2026

Los templos de Khajuraho: ver la vida tal y como es

El programa Reflexiones Místicas abrió el 11 de marzo de 2026 en Khajuraho: un sitio impregnado de capas de historia, devoción y energía consagrada. Tras llegar a uno de los sitios más icónicos del legado de la India, Sadhguru abrió el primer satsang con su característico ingenio: «Estamos aquí en Khajuraho, un nombre terrible para un lugar tan maravilloso. “Khajur” significa ‘palma datilera’, un dátil».
De los 84 templos originales, señaló Sadhguru, «hoy en día solo 22 se conservan en condiciones aceptables», lo que supone una mínima parte de lo que existió en su día, ya que gran parte de ellos se perdió a causa de sucesivas oleadas de destrucción a partir del siglo XIII. Sin embargo, incluso los templos que quedan dejaron a los visitantes anonadados.

Los visitantes medievales que encontraron estas estructuras quedaron tan abrumados que escribieron en sus diarios que «estos edificios no pueden haber sido construidos por humanos. Estos edificios fueron construidos por espíritus». Como señaló Sadhguru: «Lo que impulsaba a estas personas era algo que iba más allá del simple deseo de una buena vida, de las comodidades y del dinero».

Un tema central del satsang fue el desmantelamiento de la confusión que rodea el tallado erótico en la paredes de los templos. Dentro del marco cultural indio, simplemente no existía la tendencia a dividir la vida entre lo que debía ser escondido o lo que debía ser expuesto: «Cada aspecto de la vida tal y como es. Ellos no vieron que en la vida hay algo que esconder y algo que mostrar».

El estándar era estético tanto como ético: «Debe ser estéticamente correcto. No debe volverse feo, porque cada aspecto de la vida puede volverse feo. Y todo puede ser bello». Sadhguru dejó claro que la intención no era ni celebrar ni condenar: «No se trata de ensalzar el sexo ni de presentarlo como algo sucio. Solo verlo tal cual es».

Sadhguru también narró la historia de Shiva y Kama, que fue bellamente traída a la vida en una presentación Bharatanatyam por el Proyecto Samskrit. El deseo, Sadhguru observó, es fundamentalmente la búsqueda de la realización: «¿Permitirás que sea realización?». La vida solo alcanza su plenitud cuando ambas dimensiones se mantienen unidas: «Solo cuando la subjetividad y la objetividad coexisten es cuando la vida se vuelve hermosa». Y en el corazón de todo esto, una línea capturó el espíritu de la travesía entera: «Misticismo significa sentarte aquí sin conclusiones».

El Matangeshwar de Khajuraho: donde lo sagrado aún respira

Sadhguru dirigió su atención a lo que silenciosamente perdura entre la antigua piedra: el templo Matangeshwar, y lo que significa que un lugar sagrado permanezca verdaderamente vivo.

Aunque muchos de los famosos templos de Khajuraho han sobrevivido a lo largo de los siglos en su forma, su vida interior cuenta una historia más compleja. Como Sadhguru explicó: «¿Cuál es la naturaleza de la consagración y cuál es la naturaleza de la veneración y los rituales que existieron aquí? No queda nada de todo eso, salvo que, según la tradición, se dice que todos fueron consagrados en Mahashivratri y que están alineados con la salida del sol del día de Mahashivratri».

En lo que se refiere a la destrucción deliberada que ocurrió a través de los siglos, Sadhguru dijo: «La mayoría de ellos perdieron sus deidades principales. Cuando no podían demoler el templo completo, destruían la deidad. Eso era lo usual».

En este contexto, Matangeshwar destaca por ser el único templo de la época Chandela que se conserva y en el que aún se celebran rituales. Es, en palabras de Sadhguru, «el único templo vivo» de Khajuraho: no es solo un monumento, sino un espacio de energía viva.

Una calurosa bienvenida en Bageshwar Dham

Bageshwar Dham, ubicado cerca de Khajuraho en Chhatarpur, Madhya Pradesh, dio calurosamente la bienvenida a Sadhguru al llegar con los participantes del programa Reflexiones Místicas. El templo popular dedicado a Hanuman, establecido hace cerca de 300 años, proveyó un rico y sagrado trasfondo para la visita.

La atmósfera era vibrante y festiva mientras Sadhguru era llevado a través de varias partes del complejo del templo, incluyendo el venerado santuario de Balaji.

Holi: una explosión de color

Entre risas, colores y celebración, los participantes del programa Reflexiones Místicas, jugaron al Holi con Sadhguru en Khajuraho.

El templo de Kailasa: tallado en una montaña

Ningún otro edificio del recorrido del programa capturó la audacia de la ambición humana como el templo de Kailasa en Ellora. Sadhguru preparó el escenario antes de que llegara el grupo, ofreciendo tanto contexto como un sentido de reverencia: «Cuando los Rashtrakuta quisieron construir este templo, lo tallaron en una sola roca». Es la cosa más increíble que puedes ver».

Lo que hace esta hazaña casi incomprensible es la escala de lo que fue tallado para crear este templo. Como lo describió Sadhguru: «Todo el espacio vacío a través del que caminas era piedra, y la extrajeron. ¿Cuánta? Sacaron a mano tres mil toneladas de roca. En aproximadamente 18 años, completaron la mayoría del templo».

En una era donde abundan teorías que acreditan las maravillas antiguas a fuerzas más allá de la humanidad, Sadhguru fue característicamente directo en su rechazo, y en su sentido del potencial humano. «Últimamente la gente va por ahí soltando teorías: esto no lo han hecho los humanos; debieron haber sido los extraterrestres. No, lo hicieron seres humanos».

Para él, el templo de Kailasa no es un misterio que deba ser explicado, sino un monumento que debe ser celebrado. «Este es un lugar que, cuando lo visité, me sentí orgulloso de ser un ser humano; debes inclinarte ante ellos por lo que han hecho». Fue con este espíritu de asombro y humildad que los participantes del programa Reflexiones Místicas entraron en los templos.

Adiós en Udaipur

El programa Reflexiones Místicas llegó a su fin en Udaipur, donde Sadhguru fue recibido por el príncipe de la dinastía Mewar, Lakshyaraj Singh de Udaipur.

Durante diez días, participantes de casi 40 países caminaron juntos por templos que respiran una cultura milenaria, entre esculturas de sublime belleza que contemplan la vida en su totalidad, a través de una montaña esculpida en devoción únicamente por manos humanas.

Lo que se llevaron a casa fue una experiencia que corre más profundamente que las palabras. Tal y como había dicho Sadhguru al comienzo del viaje, esa era precisamente la clave: «El misticismo consiste en sentarte aquí sin sacar conclusiones».
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