Pregunta: Namaskaram, Sadhguru. En la India, algunas personas casan a sus hijas con árboles. También hay quienes veneran ciertos árboles y establecen un vínculo muy profundo con ellos. ¿Se trata de una mera superstición?

Soporte vital tras la consagración

Sadhguru: En realidad, hay formas de vincularse a un árbol. Tras la consagración de Dhyanalinga, yo no disponía del cuerpo de energía necesario para sobrevivir.  El cuerpo físico estaba ahí, pero habría colapsado en un plazo determinado porque la estructura de energía necesaria se había desintegrado.

Yo no podía hablar. Había perdido el control de mi lengua porque se había perdido la alineación entre el sistema energético y el cuerpo físico, lo que, con el tiempo, habría provocado la muerte.

Perder el control de mi lengua era una clara señal de que no lo lograría. Había muchas otras señales también. Quienes me rodeaban empezaron a entrar en pánico. Entonces sucedieron ciertas cosas, y decidimos ver si podíamos recomponerlo todo.  Lo vimos más como un reto que como una posibilidad, pensando que no teníamos nada que perder.

Empecé a escribirlo todo en un pequeño cuaderno porque no podía hablar. Les dije: «Si están dispuestos a hacer lo siguiente, podríamos aceptar el reto y ver qué pasa».

Para estabilizar el sistema, lo conectamos a un pequeño soporte vital.

No fue fácil para las personas que me rodeaban: ni física, ni mental, ni emocional, ni energéticamente. Pero unos pocos estaban tan firmemente comprometidos que estaban dispuestos a hacer prácticamente cualquier cosa que fuera necesaria. Así que pusimos en marcha un proceso complejo y nos pusimos manos a la obra.

Para estabilizar el sistema, lo pusimos en una especie de soporte vital; de lo contrario, yo no habría pasado de ese mes. Se hicieron varias cosas, y sigo un poco en soporte vital incluso ahora: casi al 95% por mi cuenta, pero nunca he sido capaz de completar esa pequeña parte de trabajo que queda. Requiere un alejamiento total de todas las demás actividades, algo que no he podido hacer por muchos años.

No puedes culpar del todo al trabajo; tal vez me resisto un poco porque requiere una gran reestructuración de mí mismo. Pensé que podría hacerlo durante la consagración de Linga Bhairavi, pero sucedió dentro de un plazo tan ajustado —incluso durante la consagración seguía ocupándome de la construcción, los preparativos y muchas otras cosas— que al final no fue posible. No sé cuándo volverá a presentarse una oportunidad así. 

Vincular las energías vitales a los árboles y las deidades

Una de las cosas que hicimos fue vincular mis nadis a un árbol, así como a los de otras personas para que me apoyaran, y el árbol se mantuvo firme, lo que marcó una gran diferencia. Es algo muy poco habitual.

Esta tradición de casar a una mujer con un árbol tiene una cierta dimensión; pero, hoy en día, se practica principalmente como un ritual supersticioso; ya solo quedan unos pocos que saben llevarla a cabo correctamente. Este proceso de vincular tus energías de vida a otras formas de vida se llevaba a cabo con una cierta comprensión de las fuerzas de vida.

Algunos reyes lo hacían antes de ir a la guerra: vinculaban sus energías a un árbol antes de partir. En algunos casos, la gente se sentaba a observar el árbol y, si el rey iba a morir, se producían cambios sutiles de antemano, a modo de indicio.

No era un desenlace improbable, ya que en aquella época los reyes partían a la guerra durante meses o incluso años, dependiendo de la campaña, y no era necesario que un rey muriera a causa de las heridas sufridas en combate: podía fallecer simplemente por enfermedad, accidente o cualquier otra causa, dado que se ausentaba durante tanto tiempo.

No creas que los reyes siempre lo pasaban en grande. Si no demostraban su valor en el campo de batalla, nadie los respetaba Recurrían a todo tipo de medidas porque sus vidas corrían peligro constantemente.

Este proceso también se llevaba a cabo de la siguiente manera: las personas vinculaban sus energías a una deidad personal, una forma consagrada que se guardaba en un altar privado y se cuidaba con especial esmero.

Por qué los lazos sagrados no deben tomarse a la ligera

Todo esto tiene varias dimensiones. Hoy en día, si consigues unir a dos personas en matrimonio, eso ya es toda una hazaña en sí misma porque, incluso en la India, sobre todo en las zonas urbanas, los matrimonios empiezan con una fecha de caducidad probable.

Cuando la gente ya piensa: «Si esto funciona, me quedaré», no deberían tener sus vidas atadas la una a la otra; eso se convertiría en una auténtica tortura. Solo cuando las personas estén plenamente decididas a permanecer juntas pase lo que pase, debería hacerse algo así.