¿Llevas la música en los genes?

Sadhguru: Recientemente, hubo noticias sobre un estudio que sugiere que la genética representa hasta el 54 % de la capacidad de una persona para disfrutar de la música. Sin embargo, estos hallazgos podrían cambiar a medida que los centros de investigación continúen publicando estudios nuevos y, en ocasiones, contradictorios, impulsados, lamentablemente, por intereses comerciales más que por la investigación científica pura.

La ciencia moderna te demuestra que toda la creación es una reverberación, al igual que el sonido.

Si a tu padre no le gustaba la música, eso no significa que a ti tampoco te pueda gustar. Todo ser humano puede reestructurarse de la forma que elija. ¿Pero qué es la música? La ciencia moderna te demuestra que toda la creación es una reverberación, al igual que el sonido.

Cuando se organizan los sonidos con perfección geométrica para lograr un impacto específico, lo llamamos mantra. Cuando se organizan los sonidos no solo geométricamente correctos, sino también estéticamente atractivos, lo llamamos música.

La forma de los sonidos

La música es una forma de producir sonidos en la que se eliminan las asperezas, permitiendo que fluyan suave, geométrica y armoniosamente. Esta armonía existe no solo en los sonidos en sí mismos, sino también en las formas que adoptan los sonidos. Si se introduce cualquier sonido en un osciloscopio —instrumento de medición del sonido—, éste produce una forma distintiva basada en su frecuencia, amplitud y otros aspectos.

En todo hay música si realmente escuchas.

Cada sonido tiene una forma asociada. Del mismo modo, cada forma tiene un sonido asociado. Al mirarte, podemos determinar qué sonido corresponde a tu forma: ese es el nombre que te daríamos. Cuando pronunciamos el nombre, el sonido y la forma coinciden, lo que tiene muchas ventajas. Esta ciencia se llama Nada Yoga, que significa: yoga del sonido. Es una forma profunda de escuchar, no solo la música, sino todo lo que existe.

En todo hay música, si realmente escuchas. Incluso en el ruido hay música si escuchas con suficiente atención para percibir el sonido puro más allá de las aberraciones. La esencia de la música está en tu atención. La atención abre puertas en este universo.

Los sonidos de la existencia

Necesitas atención para abrir cualquier puerta. Si desarrollas la agudeza de la atención, puedes abrir cualquier puerta, y el sonido es una de ellas. Utilizo la palabra «sonido» porque la música es un determinado patrón de sonidos. Todo sonido es importante porque el sonido es una reverberación; la vida es una reverberación; la creación es una reverberación.

La ciencia moderna ha establecido que toda la existencia es una reverberación de energía, que oscila entre la forma física y la vibración. La fuente de todo lo que existe físicamente es una reverberación o una vibración. Las ciencias yóguicas reconocieron esto hace muchos milenios, afirmando que toda la existencia es sonido, ya que donde hay vibración, necesariamente hay un sonido.

Todo sonido es importante porque el sonido es una reverberación; la vida es una reverberación; la creación es una reverberación.

La vibración es un proceso físico general, pero los humanos solo pueden percibir un determinado rango de frecuencias como sonidos sónicos. Las frecuencias por encima de este rango audible son ultrasónicas, y las que están por debajo son subsónicas; ambas son generalmente inaccesibles para el oído humano. Solo en un determinado estado de sadhana, conocido como ritambhara pragna (1), algunos pueden llegar a oír sonidos más allá del espectro de frecuencias normal.

(1) Un estado elevado de percepción en el que se puede experimentar la relación entre el sonido y la forma.

La arquitectura sonora del sistema humano

La música es una disposición refinada de los sonidos que ya están presentes en la creación. La música clásica india surgió de un profundo conocimiento del sistema humano. Todas las experiencias humanas —la luz y la oscuridad, el sonido y el silencio, la alegría y la miseria, la agonía y el éxtasis—, tienen lugar dentro de nosotros. Somos la base de nuestra experiencia, y todo lo que hacemos tiene su origen en la naturaleza del yo.

Basada en este entendimiento, la música clásica india ha identificado dimensiones específicas del cuerpo que responden tanto a los sonidos generados como a los recibidos. En las ciencias yóguicas, se considera que el sistema humano está compuesto por cinco koshas, envolturas o capas: annamaya kosha (1), manomaya kosha (2), pranamaya kosha (3), vignanamaya kosha (4) y anandamaya kosha (5).

De los cinco koshas, el pranamaya kosha es el más significativo, ya que consta de 72 000 nadis (6) que convergen y se redistribuyen en 114 puntos de unión dentro del sistema humano. De estos 114, dos están fuera del cuerpo físico y 112 están dentro. De estos 112, cuatro están prácticamente inactivos.

La música clásica india nunca ha sido mero entretenimiento, sino una forma de convertir al ser humano individual en una entidad universal.

Hay 108 centros de energía o chakras activos en el cuerpo, divididos equitativamente entre ida (7) y pingala (8): 54 a la derecha y 54 a la izquierda. Del mismo modo, el alfabeto sánscrito consta de 54 sonidos. Estos 54 sonidos existen en dos manifestaciones: femenina y masculina, lo que suma un total de 108. Estos 108 sonidos constituyen la base sobre la que se desarrolló todo el sistema de la música clásica.

La música clásica india consiste esencialmente en activar estos 108 chakras o centros de energía del cuerpo, lo que conduce a la evolución natural del ser humano hacia un nivel superior de consciencia. La música clásica india nunca ha sido mero entretenimiento, sino una forma de convertir a un ser humano individual en una entidad universal.

Esta dimensión de activar el sistema humano y permitirle evolucionar hasta su máxima posibilidad mediante el uso de estos 108 sonidos se denomina Nada Yoga. Lo que hoy conocemos como la música clásica india evolucionó a partir de este proceso fundamental.

(1) El cuerpo físico que se forma a partir de los alimentos y está compuesto por cinco elementos (tierra, viento, agua, fuego y espacio).

(2) El cuerpo mental.

(3) El cuerpo energético en el sistema humano.

(4) El cuerpo transitorio entre la dimensión física y la no física.

(5) El cuerpo más interno, también conocido como el cuerpo de la dicha.

(6) Los canales por los que fluye la fuerza vital o prana en el cuerpo energético.

(7) Uno de los tres canales pránicos principales, situado en el lado izquierdo del cuerpo, de naturaleza femenina (intuitiva).

(8) Uno de los tres canales pránicos principales, situado en el lado derecho del cuerpo, de naturaleza masculina.