La confianza sin claridad es un desastre

Sadhguru reflexiona sobre cómo la confianza sin claridad puede ser un desastre, y nos brinda un proceso sencillo para mejorar nuestra claridad.
 

P: Quiero saber la diferencia entre confianza y claridad.

Sadhguru: Digamos que mi visión física no es buena; no puedo ver claramente y necesito caminar a través de un grupo de personas. Pero tengo mucha confianza. ¿Qué sucederá si camino a través de ellas? Muchas personas caminan por su vida así, porque tienen confianza. No pueden ver una maldita cosa, pero no importa; tienen confianza. Esto es desastroso para ti y para todos los que te rodean. Si mi visión es clara, caminaría a través de todo el grupo sin tocar a nadie. Si mi visión no es clara, si al menos tengo la humildad de aceptar que no tengo claridad, buscaría ayuda y caminaría lentamente. Puede que no camine tan rápido como un hombre que tiene una visión clara pero, al menos, lo haría con cuidado.

La gente piensa que la confianza es una especie de sustituto de la claridad: no lo es. Digamos que cada vez que quieres tomar grandes decisiones en tu vida, ya sean profesionales o familiares, lo único que haces es tomar una moneda y lanzarla al aire: «Cara, haremos esto; cruz, haremos aquello». ¡Funcionará el cincuenta por ciento del tiempo! Si solo aciertas el cincuenta por ciento de las veces, solo hay dos profesiones que puedes seguir: puedes ser o meteorólogo o astrólogo. Si estás en cualquier otro trabajo, lo más probable es que serías despedido.

Hay una ciudad llamada Mangalore en la costa oeste de la India. Es una ciudad hermosa, pintoresca y pequeña, y he estado relacionado con este lugar desde hace algún tiempo. No había ido allí por casi cuatro o cinco años y, entonces, resulté yendo de visita. Allí había un médico homeópata que tenía más de 75 años, pero todavía dirigía una pequeña clínica. Fui allí a visitarlo, no como cliente, sino solo para verlo. La clínica está en la región de Malabar, la tierra de la cobra real, y son comunes las mordeduras de serpiente. Fuera de la clínica, había un anuncio que decía: «Un antídoto común para todo tipo de serpientes». Sé lo suficiente sobre las serpientes. He vivido con ellas, las tengo a mi alrededor, me han mordido cualquier cantidad de veces y las serpientes y yo hemos estado muy estrechamente relacionados durante mucho tiempo. Así que sé lo suficiente sobre ellas para sobrevivir.

Todos los días, cuando te despiertes por la mañana, siéntate en tu cama con las piernas cruzadas; siéntate con las manos abiertas, los ojos cerrados y simplemente mira todo lo que no eres. Aprecia todo lo que has reunido: tu casa tu familia, tus relaciones, tus cualificaciones, tu cuerpo, tu ropa, todo. Da las gracias por eso.

Esencialmente, en la India, hay dos variedades básicas de venenos. Uno es una neurotoxina y el otro afecta tu sistema cardiovascular; un número muy reducido de serpientes los tiene ambos. Estos son dos tipos de sustancias químicas completamente diferentes, por lo que no puede haber un antídoto común. Hoy en día, debido a que la gente no puede diferenciar una serpiente de otra, los médicos administran un antídoto para los dos al tiempo, lo que es muy perjudicial para el sistema.

Entré y estuve conversando con el doctor. Entonces, le pregunté: «¿Cómo permitiste que colocaran este letrero en tu clínica? Esto no está bien. Alguien afirma que hay un antídoto común». Pero él es un médico muy sabio. Él dijo: «Mira, casi el noventa por ciento de las serpientes indias son inofensivas, y este antídoto funciona el noventa por ciento del tiempo».

Noventa es un buen porcentaje para cualquier cosa. La confianza es así. Si una serpiente te muerde, solo mira al cielo y di: «¡Dam-dum-dis-dis-dis!»; el veneno desaparecerá, de hecho. ¡En serio! Debes decirlo con suficiente vigor, realmente desaparece... ¡funciona el noventa por ciento del tiempo! Y la gente tendrá más confianza, porque funciona el noventa por ciento de las veces. Esa es una forma tonta de existir, ¿no es así? Lo que necesitas es claridad, no confianza.

Si queremos que la vida suceda como queremos, el primer y principal requisito es tener claro qué es lo que realmente queremos. Incluso prácticas sencillas pueden contribuir en gran medida a crear esto. Todos los días, cuando te despiertes por la mañana, siéntate en tu cama con las piernas cruzadas; siéntate con las manos abiertas, los ojos cerrados y simplemente mira todo lo que no eres. Aprecia todo lo que has reunido: tu casa, tu familia, tus relaciones, tus cualificaciones, tu cuerpo, tu ropa, todo. Da las gracias por eso. Al mismo tiempo, identifica todo lo que no eres tú como «Esto es lo que he reunido» y, mentalmente, mantenlo a un lado. Lo que reúnes puede ser tuyo, pero nunca puede ser tú. Dedícale diez minutos por la mañana y diez minutos por la noche todos los días. Esto traerá claridad. Si uno es iniciado adecuadamente por un gurú, este proceso particular puede tomar una nueva dimensión. Pero, hasta que esa oportunidad llegue a tu vida, puedes hacer esto por tu cuenta. Definitivamente, tendrá un gran impacto en tu claridad.

Nota del editor: Este artículo es un extracto del libro electrónico «Ambition to Vision», («De la ambición a la visión») disponible en Isha Downloads. (Aún no está traducido al español).