La humanidad está invirtiendo millonadas en lo que nos destruye —alcohol, armas, placeres baratos—, mientras que la infraestructura para el bienestar interior apenas existe. Sadhguru advierte que se nos está acabando el tiempo; para mediados de siglo, los científicos predicen que dos mil millones de personas podrían optar por poner fin a sus vidas. La solución no es otra organización/fundación, sino un movimiento para que el proceso espiritual sea tan común como cepillarse los dientes. Este año, las consagraciones en toda la India construirán lo que falta. La pregunta es sencilla: ¿esperarás, o ayudarás a construir?