Algunas realidades espirituales son tan extraordinarias que la mayoría de la gente las descartaría por considerarlas imposibles. Sadhguru describe uno de esos estados: estar físicamente presente sin dejar huella en los registros kármicos, es decir, vivir más allá de las leyes habituales de la existencia. Sin embargo, una vidente del Himalaya pudo ver lo que los demás no veían.