Pregunta: En el Ayurveda, se dice que la causa raíz de toda enfermedad es _pragna aparadha_. Parece que muchas personas sufren de ello hoy en día. ¿Podrías hablarnos sobre lo que significa y cómo funciona?

Sadhguru: Lo que quieren decir con esto es que todos los problemas de tu vida surgen de una falta de consciencia. Si fueras verdaderamente consciente, sabrías qué comer, cómo comer, cómo respirar, cómo sentarte y cómo estar de pie. Pero esto no es realmente una afirmación médica. Pertenece al ámbito del proceso espiritual: el problema fundamental es la falta de consciencia.

Las personas suelen malinterpretar lo que significa la consciencia. Por ejemplo, si alguien está creando un movimiento para plantar árboles, la gente puede pensar que eso es consciencia, pero en realidad es solo sentido común. Si tienes un mínimo de sentido común, entiendes que es mejor sentarse bajo un árbol que estar parado al sol todo el tiempo. Toda forma de vida lo sabe. Para eso, no hace falta tener consciencia.

Todo ser humano tiene cierto tipo de inteligencia que está fundamentalmente arraigada en la supervivencia. Se basa en la memoria. Solo puedes pensar en cosas sobre las que ya tienes datos. No puedes pensar en algo sobre lo que no haya absolutamente ningún dato. Ya tienes algo de información, por eso puedes seguir desarrollando un poco más a partir de ahí. Pero esencialmente, solo estás reciclando datos.

La consciencia es una inteligencia libre de memoria: la base de lo que eres y la base de todo.

Lo que llamas «tu cuerpo» es un cuerpo de memoria: memoria evolutiva, genética, consciente e inconsciente. Puede que no recuerdes cómo era tu bisabuela, pero su nariz está ahí, en tu cara. El cuerpo recuerda.

Todo lo fisiológico y psicológico se basa en la memoria, pero hay una inteligencia dentro de ti que no se basa en la memoria. Es, de alguna manera, la fuente misma de la creación. Una vez que tocas esto, te vuelves ilimitado, porque la memoria en sí misma es un límite.

¿Cómo decides quién es un amigo y quién es un extraño? Una persona está en tu memoria, la otra no. Le sonríes con facilidad a una persona conocida, pero no a una desconocida. Esencialmente, dividimos la vida entre lo que nos es familiar y lo que no. El universo entero no está en tu memoria; solo lo están unas cuantas cosas. Es una manera muy pobre de vivir, pero la mayoría de las personas han elegido vivir así.

La consciencia es como el voltaje de una lámpara. Si el voltaje es bajo, la luz revela solo a dos personas en la habitación, y tú crees que hay solo dos personas allí. Incrementas un poco el voltaje y ves a cuatro personas. Con todo el voltaje, ves a todas las personas que están allí. Esta es la naturaleza de la consciencia.

La consciencia no es algo a lo que puedas llegar. Es algo que ya eres, pero en este momento el voltaje es bajo.

No puedes desarrollar la consciencia, pero sí puedes generar energía en el sistema para que el voltaje de tu vida se eleve y todo se ilumine para ti. La consciencia no es algo a lo que puedas llegar. Es algo que ya eres, pero en este momento el voltaje es bajo.

Incluso en la misma habitación o en la misma calle, no todas las personas ven las mismas cosas. En la India, hay un viejo dicho: si una mujer pasa frente a un sastre, ella solo ve la ropa; si pasa frente a un zapatero, ella solo ve los zapatos. Ver el panorama completo requiere algo más.

La consciencia es como la luz. No determina lo que deberías ver y lo que no deberías ver. Simplemente lo muestra todo.