De una persona a una presencia

En el espacio de esta semana, Sadhguru habla sobre el poder del yoga para transformar a un individuo. «Todo lo que los seres humanos pueden hacer es, en esencia, una expresión de quienes son. Alguien canta una canción, alguien baila, alguien escribe un libro, alguien pinta un cuadro... El yoga, en ese sentido, es diametralmente opuesto a esto, porque no es una expresión de quien eres: se trata de determinar... lo que quieres ser». Sadhguru también habla de la importancia de nuestra sadhana diaria para este fin. ¡Disfruta!
 
 
 
 

De todas las cosas en el mundo, de todas las cosas que un ser humano puede hacer, ¿por qué el yoga?

Todo lo que los seres humanos pueden hacer es, en esencia, una expresión de quienes son. Alguien canta una canción, alguien baila, alguien escribe un libro, alguien pinta un cuadro. Cualquier otra cosa que hagas es una expresión de quien eres. Puedes ser lo suficientemente consciente, pero, aun así, todo lo que dices, todo lo que haces, todo lo que sale de ti es, en esencia, una expresión de quien eres. El yoga, en ese sentido, es diametralmente opuesto a esto, porque no es una expresión de quien eres: el yoga consiste en determinar quién eres. Consiste en determinar lo que quieres ser, de cambiar los fundamentos mismos de tu propia existencia. Hoy en día, existen pruebas médicas y científicas sustanciales que demuestran que los fundamentos mismos de tu actividad cerebral, tu química, incluso tu contenido genético, se pueden modificar mediante la práctica de diferentes sistemas de yoga. Esto no necesitaba ninguna confirmación —porque siempre hemos sido testigos de esto—; pero, hoy en día, hay datos científicos que lo demuestran.

Por lo tanto, el yoga no es una expresión de quien eres, consiste en determinar la naturaleza de quién deseas ser. Cambiar los ingredientes fundamentales que han hecho de ti quien eres. El yoga, como sistema, necesita mucho más involucramiento que cualquier otra cosa que hagamos, las cuales son meras expresiones de quienes somos. Si encuentras expresión plena a través de cualquier actividad en particular, puede que también te deje transformado de alguna manera. Si cocinas con todo tu corazón, puede que se produzca alguna transformación. Si cantas con todo tu corazón, puede que se produzca alguna transformación. Si bailas con todo tu corazón, puede que se produzca alguna transformación. Pero eso es solo un cierto efecto, por el involucramiento absoluto en una actividad particular. Pero, en esencia, esa actividad, por naturaleza, es una expresión de quien eres; no está determinando la naturaleza de quien eres.

Cuando transformamos nuestra actividad, no como una expresión de quienes somos —porque, ¿quién quiere encontrar expresión así por la mañana? (Hace una asana, inclinándose hacia delante) —. Definitivamente no, ¿no es así? Entonces, no es una expresión. Es un método. Es un medio, es una tecnología a través de la cual puedes cambiar la forma de quien eres —literalmente y no literalmente también—, puedes cambiar la forma misma de quien eres realmente en este momento. Eso se puede transformar, porque quien eres ahora mismo como persona es una combinación de cosas —material genético y, antes de eso, la sustancia kármica que llevas, debido a la cual elegiste un determinado útero—. Y, desde el momento en que naces, cualquiera que sea el tipo de impresiones que han entrado en ti, en forma de una variedad de experiencias, situaciones, pensamientos, emociones, relaciones, asociaciones y cualquier otra cosa que hayas absorbido, todas estas cosas hacen de ti un cierto tipo de persona.

Cuando dices: «Yo soy un cierto tipo de persona», lo que estás diciendo es: «Yo tengo este tipo de compulsión». Cuando dices: «Yo soy este tipo de persona», lo que estás diciendo es: «Este es el tipo de compulsión con el que me identifico, por lo tanto, yo soy este tipo de persona». La gente dice: «Yo soy una persona madrugadora, yo soy una persona trasnochadora». Lo que quieren decir es: «No puedo levantarme por la mañana, eso significa que soy una persona trasnochadora. No puedo permanecer despierto por la noche, así que soy una persona madrugadora». No solo eso; va más allá. Algunos son personas Blackberry, algunos son personas Apple; el mundo se está dividiendo de tantas maneras. Estos ya no son solo instrumentos que usas y guardas, te vas identificando con ellos. Hay gente chapathi, hay gente arroz, hay gente dosa, hay gente idli... de todo tipo.

Qué tipo eres es, en esencia, un cierto tipo de compulsión. Entonces, te estableces en el proceso del yoga porque no quieres ser de este tipo o de aquel tipo; serás del tipo que se requiera que seas en un momento particular. Si es de mañana, eres un madrugador; si es de noche, eres un trasnochador. Si no se requiere que seas una persona, no eres una persona. Es decir, te vuelves flexible. Para comenzar con esta flexibilidad, empiezas trabajando con tu cuerpo. Después, debería llegar a todos los aspectos de tu vida: tu estructura física, tus estructuras psicológicas, tu estructura emocional, tu estructura kármica. Todo debería volverse flexible, que pueda ser cualquier cosa que se requiera que sea, no está atascado siendo de esta manera o de esa manera.

El yoga, como proceso, método, tecnología y ciencia es, esencialmente, romper las limitaciones de una determinada concretización que ocurre, a la que llamamos «personalidad». Evolucionar de ser una persona a ser una presencia. Si eres una persona, eso significa que has hecho un caparazón de ti mismo. Formaste un caparazón; dentro de ese caparazón solo tú puedes operar. Si rompes este caparazón, no serás más una persona, sino simplemente una presencia; como es la vida, como es Dios: solo una presencia. Si se puede encerrar en un caparazón, se convierte en una persona. Yoga significa que, lentamente, estás trabajando para hacer el caparazón más y más fino, más y más poroso, de modo que, un día, puedas existir sin un caparazón.

Esencialmente, en tu experiencia, yoga significa mañanas: ¿Por qué la sadhana es de la forma que es? Todos los aspectos de lo físico son cíclicos en el universo. Los planetas están girando alrededor del Sol, el sistema solar se está moviendo. Todo en la galaxia, en el cosmos, es cíclico. Cuanto más identificado estás con tu sistema físico, más y más cíclico eres también. Tus experiencias son cíclicas, el proceso de la vida es cíclico, si observas con el suficiente cuidado, incluso las situaciones que enfrentas en la vida vienen en ciclos.

Yoga significa, en un nivel, romper el ciclo de la vida; lo que ahora mismo es un círculo, queremos abrirlo y volverlo una línea recta. Si te digo que vas en círculos, ¿qué significa eso para ti? No estás yendo a ninguna parte. Solo te da la impresión de que estás yendo a alguna parte, pero, realmente, no estás yendo a ninguna parte, estás pasando por la misma cosa una y otra vez. Yoga significa abrir el círculo y estirarlo como una línea recta, de modo que, si sigues la línea, vas a alguna parte: no estás dando vueltas y vueltas.

Muchos de ustedes puede que ya lo hayan experimentado y notado. Si no lo has hecho, no experimentes, porque ahora mismo te daré los resultados del experimento. Podrías haber estado haciendo sadhana por dos años, tres años, cinco años. Deja tu sadhana por tres meses; de repente, verás tantas compulsiones que nunca hubieras imaginado que fueran parte de ti, que llevaban un largo tiempo ausentes, de repente, todas ellas se convertirán en parte de ti. Una cosa sencilla en el ashram es que hay dos comidas, a las diez en punto y a las siete en punto. Al menos el noventa por ciento de las personas se ciñen a esto; hay otro diez por ciento: sus manos cogen así sea los gusanos y se los comen, algo, una cucaracha o lo que sea. Algo crujiente, deben comer. Pero quienes están haciendo su sadhana correctamente, comen por la mañana y no piensan en comida hasta la noche. No ocurre, porque ya no es una compulsión.

Pero quienes están haciendo su sadhana correctamente, comen por la mañana y no piensan en comida hasta la noche. No ocurre, porque ya no es una compulsión.

Comes, es consciente; de otro modo, no. Deja tu sadhana durante tres meses y fíjate: tus manos agarrarán casi cualquier cosa y te la pondrán en la boca. Estas compulsiones volverán de repente si simplemente rompes la sadhana, porque la naturaleza no te va a dejar ir de manera tan sencilla. Tienes que trabajar en ello y trabajar en ello. De lo contrario, debes ser feliz haciendo el círculo. Un círculo también se puede describir como un circo. Si te vuelves consciente, todo el asunto parece un circo. Si no eres consciente, solo puedes ver un metro por delante de ti, entonces es todo real. Si puedes ver todo el círculo de tu vida, de repente se convierte como en un circo. Una vez que te das cuenta de que es un circo, no quieres pasar por el circo una y otra vez. Únicamente si tu visión es demasiado limitada, solo puedes ver un metro por delante de ti, todo es real para ti. Si te abres y ves todo el círculo, la forma en la que vas, parece un circo y, definitivamente, no quieres que continúe para siempre. Quieres hacer algo al respecto.

Amor y gracia,

Extraído del darshan con Sadhguru en el Centro de Isha Yoga, el 30 de octubre de 2012.

Nota del editor: Los programas Hata Yoga de Isha son una exploración exhaustiva del hata yoga clásico. Reviven varias dimensiones de esta ciencia antigua que están, en gran medida, ausentes en el mundo de hoy. Estos programas ofrecen una oportunidad incomparable para explorar Upa Yoga, Angamardana, Surya Kriya, Surya Shakti, Yogasanas y Bhuta Shuddhi, entre otras prácticas yóguicas potentes.

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