Pecado y virtud

Sadhguru dice: «Sumergirse en lo más profundo de la vida es lo único sagrado que existe. Vivir de manera superficial es el único pecado».
 

Sadhguru dice: «Sumergirse en lo más profundo de la vida es lo único sagrado que existe. Vivir de manera superficial es el único pecado».

Sadhguru: Si eliminas de tu vida la idea de lo que está bien y lo que está mal, verás que todos conducen su vida de la manera en que la conocen. Todos hacen lo que creen que es mejor en ese momento. Incluso un criminal que asesina a alguien lo hace porque piensa que es lo mejor que puede hacer en ese momento. No es una cuestión de bien o mal, es solo una cuestión de si ciertas acciones son necesarias o innecesarias para nuestra vida. Esto es todo lo que tenemos que analizar.

Culpa y desconfianza, pecado y virtud

Desafortunadamente, en todas las sociedades, desde la infancia, la gente te ha alimentado constantemente con conceptos de lo que es el pecado y la virtud, lo bueno y lo malo. Si te fijas en todas las cosas que se supone que son un pecado, la humanidad entera siempre está pecando. En una situación así, la gente naturalmente se vuelve un poco deshonesta al realizar actividades simples en su vida.

Desafortunadamente, en todas las sociedades, desde la infancia, la gente te ha alimentado constantemente con conceptos de lo que es el pecado y la virtud, lo bueno y lo malo. Si te fijas en todas las cosas que se supone que son un pecado, la humanidad entera siempre está pecando. En una situación así, la gente naturalmente se vuelve un poco deshonesta al realizar actividades simples en su vida.

Es solo porque no hay paz y alegría en nuestro interior que necesitamos una enseñanza.

El que realiza alguna actividad experimenta culpa y aquel que la mira es desconfiado y crítico porque, si estás en este estado mental, no puedes evitar ser desconfiado.

Si eliminas tus juicios sobre la vida, la vida sucede de tantas maneras, maneras locas. Tú, toma lo que quieras de ella y deja lo que no quieras. Eso es todo lo que realmente puedes hacer con la vida. Pero, si etiquetas esta acción como buena y aquella como mala, invariablemente, te vuelves desconfiado. Y hay mucho lugar y margen para la desconfianza, porque mucha gente está haciendo lo que tú crees que está mal, incluido tú mismo.

Has creado la virtud y el pecado, y luego te preguntas: ¿por qué la culpa, por qué la desconfianza? Son los resultados colaterales, no los puedes evitar. Si no quieres que haya culpa y desconfianza en este mundo, debes eliminar el pecado y la virtud, el bien y el mal, y ver la vida tal y como es. Sin embargo, no estamos dispuestos a eliminar la virtud ni el pecado. El mundo entero está jugando un gran juego con base en esto. Ni conducimos nuestras vidas con nuestra inteligencia y consciencia, ni con nuestra humanidad. Desafortunadamente, tratamos de conducir nuestra vida a través de la moralidad.

Si tu humanidad estuviera totalmente en flor, ¿tendría alguien que enseñarte qué está bien, qué está mal, qué hay que hacer y qué no hay que hacer? Sucedería naturalmente.

Estás conduciendo tu vida según tu moralidad; así que la culpa y la desconfianza son los resultados naturales de eso. Si conduces tu vida sobre la base de la cualidad y la exuberancia de tu humanidad, no habrá ni culpa ni desconfianza.